jueves, 11 de junio de 2015

El Cuento del Pequeño

Era sé una vez que se era que exista en un reino oscuro
un maravilloso "pequeño". Este Peque tenía una sonrisa preciosa que iluminaba al propio sol, una manos cálidas con las que abrazaba a todo aquel que se encontrara a su paso y unos ojos limpios y cristalinos como los de cualquier otro niño. En el reino oscuro todos confiaban en que con el paso de los años las travesuras de niños, la alegría, la sonrisa y la felicidad irían desapareciendo poco hasta volverse como el resto de habitantes del reino, oscuros, lúgubres y triste. Sin embargo los años fueron pasando y el pequeño no perdió ni una pizca de su brillo interior, algo que hizo enfurecer al resto de habitantes que venían su mundo temblar con los inventos del pequeño. Siguieron pasando años sin que nuestro pequeño perdiera un ápice de todo su maravilloso mundo interior, a veces lo escondía para parecer un ciudadano normal, otras tantas lo fingia para no molestar al resto de sus vecinos....sin embargo nuestro pequeño encontró un simple truco para seguir siendo pequeño algunos días. En las noches de luna llena, cuando todas las historias cuentan que los seres más oscuros, vampiros, hombres lobos y zombis salen a la faz de este mundo para aterrorizar a sus habitantes...este cuento del pequeño nos dice así: son en esas noche cuando se produce la magia, cuando el pequeño saca a relucir su mejor sonrisa, su alma pura y todos los seres del reino oscuro que fueron desterrados y condenados por diferentes, maravilloso y únicos dejan volar su imaginación, hacen que la noche se convierta en día por el esplendor de la luna y hasta la luna sonríe al ver que en el mundo oscuro se respira durante un par de noches la alegria, felicidad, cariño, amor, ternura, fantasía y magia que éste pequeño se negó a perder.