lunes, 5 de enero de 2015

HAY QUIEN MUERE DE AMOR Y NO LO SABE

Leí una frase hace mucho tiempo de Antonio Gala que decía "Hay quien muere de amor y no lo
sabe", la leí precisamente en un libro que él mismo me firmó de su puño y letra con éstas mismas palabras, yo no contaba con mas de 18 años de vida y casi ni entendí en aquel momento esa maravillosa gramática.

Hoy mientras paseaba recordé aquellas letras, imaginé la de corazones rotos que deambulaban por el mundo perdidos a la deriva sin explicaciones a sus desdichas y pensé también más allá de las palabras.

Un corazón que se rompe en dos, de un golpe, de una simple cuchillada, con un corte limpio que lo desgrana en dos, se cose lentamente a base de otros amores hasta que la herida o el corte se unen nuevamente y vuelve a latir con el sonido de siempre, ese sonido tan hermoso que solo escuchamos en silencio desnudo.

Pero, cuando un corazón se va rompiendo a pequeños pedazos imperceptibles ¿Qué ocurre?. Una mañana te levantas y mientras tu cabeza divaga y te lavas la cara cae en el lavabo un trozo de tú corazón, no te percatas de la roturas y sigues a prisas porque no llegas al trabajo.

Una tarde cualquier, cuando ansías el abrazo de la persona amada otro pequeño pico cae al suelo y el resto del mundo pasa sobre él sin tu darte cuenta de esa pérdida. En los días de lluvia en los que no asoma esa lágrima a tus ojos sino que tragas lentamente un suspiro, va con ello otro trozo de tu corazón que se pierde en tus adentro. Las noches de insomnio en las que sientes frío metido en tu pecho no es más que otro pedazo de ti que acaba de morir sin previo aviso.
A veces también sucede que la vida te da un golpe sin acuse de recibo y sientes que el aire falta a tu alrededor, te paras, cierras los ojos y continuas por la misma calle repleta de gente, pero ya dejaste atrás trozo de tu corazón
En otras ocasiones, una simple palabra, un gesto, una mirada, hacen que se agriete lo que va quedando de ti. A veces ese beso que no llega, ese abrazo que no aprieta, ese consuelo que no consuela porque nadie sabe de tu dolor, esa mirada de complicidad que no encuentras o esa sencilla palabra que necesitas oir terminan por romper en añicos lo que quedaba de tu supuesto corazón

Ese es el corazón irreparable, ese es el corazón que muere de amor y no lo sabe. Ese es el corazón que reconstruyes en tu más intima soledad como quien hace un un puzzle. Las piezas no te encajan, otras las perdiste para siempre, algunas las tomas prestadas, otras la inventas, otras las encuentras en los cajones ya deformes del desuso. Ciertamente en cada uno de nosotros se esconde ese arquitecto para seguir manteniendo la maquinaria en pie, sin embargo, ese corazón nunca vuelve a latir de la misma forma, porque por más que se intente algo se perdió por el camino y ya no es tu corazón, es tu nuevo corazón inventado a retazos, pero tú ya has muerto para siempre.

Que ciertas fueros aquellas palabras a quien ni comprensión tenía y cuanto aún por desgranar queda de ellas,
Porque a diario, escondido en sonrisas y alegrías o en miradas extraviadas "HAY QUIEN MUERE DE AMOR Y NO LO SABE"