martes, 24 de abril de 2012

Pequeña

Diminuta, extremadamente pequeña seré por siempre en tus manos y con cada resquicio que mi alma agrandes, con cada trozo de vida que me regales, más pequeña aún me verán tus ojos. Sencillamente una niña sin nada que me arrope mas que tu propia piel, simplemente indefensa, porque de nada me he de defender.

Me verás pequeña, tal cual soy, porque no hay escudos que mi cuerpo deje en tu presencia, ni mentiras en las que esconderme cuando me tienes desnuda, no dejo protección alguna a mi piel cuando te miro y me veo y no alcanzo a distinguir donde comienza y termina cada uno de nosotros. Pero aún así, mi mente golpeará de cuando en cuando, azotará mis espaldas para recordarme el peso que de he de llevar, reclamará un espacio que yo misma le di y será una lucha encarnizada que llevaré en soledad ante tu atenta mirada.

Y será inútil que disfrace el corazón, que desvíe una mirada o que guarde una caricia en el cajón, porque serán mis propios dedos los que sellen las heridas, los que calmen el dolor incluso antes de que aflore, serán mis dedos en tus manos, casi como un espejo, los que jueguen con mi pelo a enredarlo. Y en ese instante en que el que miedo nuble mi garganta , mis ojos se empañen y te rehuya, mis músculos se tensen para querer huir, tan solo en ese instante, sabré que existo y viví aunque fuese solo un segundo.

Siempre seré pequeña en tu mirada y siempre seré fortaleza en la ausencia y me vestiré de sonrisas y miradas seguras cuando no sean tus pies los que sigan el tintineo de mis tacones en el asfalto. Seré lo que nunca viste y nunca deseaste, seré el sol de tu luna,a tan sólo un paso pero lejos, creando la vida a tu alrededor y quemando tu piel si te descuidas.

Seré mi propio pago cada mañana, pero sin tristezas. Seré la misma tierra que da hambre y la quita, la mano que acaricia y a la vez hiere, las mismas fuerzas que en la balanza han de compensarse.

Seré pequeña por siempre, porque me negaré a perder la mirada limpia y el detalle que pase inadvertido, , porque no cederé jamás a la imposición y haré de la fantasía mi mundo cotidiano,aunque no me acompañes, aunque nadie la entienda, aunque conlleve el dolor de construirlo sola.

Mírame otra vez y hazme inmensa y que tu retina conserve esa imagen tan pequeña de mi propio vivir.

sábado, 21 de abril de 2012

Duermes

Duermes, y se calla la ciudad por un instante para tu paz, para tu sosiego y refugio, para que descanses tus oídos del ruido que produce el propio vivir y seas libre aunque mis manos te encadenen a mi cuerpo. Duermes, y tan sólo tu leve respirar se atreve a romper el silencio que te envuelve, tan sólo mi voz te acaricia aunque no la escuches, únicamente te arropa mi ser que pego a ti como un escudo para que ni en sueños, ni en tu propia imaginación onírica, puedan herirte.

Duermes, y me siento morir por un momento ante tu tranquilidad. Cuento los segundo del tiempo en el mismo deseo de poder detenerlo, ahogo en mi garganta el amargor del diario para saborear la humedad de tu aliento junto a mi boca e intento, casi en vano, retener en mi memoria tu imagen junto a mi. Duermes y observo el milagro de pedir como recompensa tu simple felicidad.

Duermes, sencillamente duermes en mis brazos con gesto sereno, fundiendo tu piel contra mi pecho, dejándome tu vida entre mis manos, tu mundo a mi merced y mi mirada. Y no hay tempestad que te perturbe, ni huracanes que desatar en éste momento, ni vientos, ni mareas contra los que tener que luchar. No hay batallas que librar más que la mía por amarte.

Duermes, mientras me salto la frontera de mi silencio para decirte lo que nunca pensé, contarte lo que nunca viví y susurrarte lo que nunca sentí. Duermes mientras yo me rindo a la evidencia de vivir más allá de lo aparente, de construir un mundo de barro sin cocer, de callar para vivir y de vivir callando.

Tú sencillamente duermes, yo sencillamente sueño.