miércoles, 19 de octubre de 2011

Viviendo en ti

Para cuando te duelan tus manos de agarrarte a la vida y estés a punto de soltar uno de tus dedos de la aventura del vivir, te prestaré mis torpes manos y agarraré con fuerzas tu diario para entregártelo. Cuando sean tus brazos los que estén doloridos, tendrás los míos a un paso de ti para cargar con todo aquello que se te hace pesado.

Si son tus pies los que se cansan de recorrer el camino, te regalaré los míos para continuar y no pararte nunca en la andadura, tendrás mi corazón y mis latidos para enamorarte nuevamente, mis ojos para llorar cuando nadie te escuche, y mi boca para regalar los besos que no distes y te guardaste por temor.

Será mi espalda la que porte tu equipaje cuando te pese hasta el aire y quieras abandonar, cuando no puedas portar el equipaje que prepares antes de una huida.Serán mis hombros los tuyos cuando quieras reposar tu cabeza y lamentarte en silencio. Mi pecho el refugio en el que te encuentres cuando busques almohadas donde poder soñar.

Te regalaré mi mirada para que descubras lo que nunca viste, mi piel para que sientas centímetros nuevos de sensaciones impensadas. Serán todas mis caricias tuyas aunque te sobren, serán tuyas para guardarlas en el cajón que elijas o para regalarlas al primer desconocido que encuentres en la calle. Cada una de mis risas resonaran en ti para sentir mi alegría.

Mi voz tendrá tu metal y tu timbre cuando no encuentres las palabras que gritar y gritaré por ti en tus dolores aún a pesar de que nadie escuche.Tu respirar llevará un poco de mi aliento y en cada gesto me encontrarás impregnada en ti.

Tu cielo no será más que aquel que te coloque cada noche en tu ventana, como un decorado perfecto tejido cada noche para ti, con todas tus estrellas y con una gran luna llena de luz que te ciegue.

Y en tu camino, las piedras mas pesadas no podré quitar ni demoler, pero sí emprenderé para ti caminos nuevos donde puedas saltearlas, o al menos, rozarlas a lo lejos para que no hieran tu piel en demasía. Te inventaré locuras a diarios cuando te ate la rutina y te prestaré mis alas para cuando quieras volar.

Mi esencia, mi presencia, mi aroma y mi sabor irán anclados en ti sin tú quererlo y para encontrarme tan sólo te hará falta imaginarme en tu mente, nombrarme en el silencio o pensarme en tu alma.

Desde ahora me llevarás en los labios sin pronunciar mi nombre y se escucharán todas tus penas y tus alegrías, todos tus llantos y tus alegrías, todos tus deseos y todos tus temores. Tus monólogos con la nada se convertirán en diálogos hermoso, aunque no me oigas, aunque no te responda. Tus vaivenes a la deriva en cualquiera de los océanos que te pierdas serán en compañía, aunque no me puedas ver.

Y desde ahora Pequeño, no caminarás jamás en soledad porque viviré por siempre en ti.

2 comentarios:

  1. Preciosa entrada cargada de sentimientos, emociones y ganas de vivir.

    Qué bonita la vida que construyes y regalas. Un gran abrazo y suerte en la andadura.

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  2. Esto es un canto a la vida en toda regla.

    Muy bonito¡!

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