miércoles, 7 de septiembre de 2011

La Noche

La noches siempre fue fiel aliada para aquellos que como yo, dejan ciertas capas diarias colgadas en el perchero de la entrada y se desnudan, se descubren e inician a veces un viaje compartido hacía todo lo posible. No hay mayor fuerza que esta oscuridad que lejos de cegarme me da la luz suficiente para ver el camino.

En estas horas abro las ventanas y escucho el silencio, fiel predecesor a las palabras de mi propia alma, de algún alma cercana que espera ansiosa la caída del día para volar hacia el mismo encuentro que yo. Si callase  el ruido de las horas del reloj, la premura de los coches que con GPS dirigimos porque no sabemos a donde vamos, quedarían palabras sin gramática y sentimientos sin fronteras que nos aceleran el pulso. Si callase el ruido de las bolsas, el sonido de los telediarios y el tintineo agotador de la publicidad, escucharíamos los besos, la respiración descompasada de quien te siente cerca aunque no te tenga, los latidos de nuestros propios corazones como un diálogo abierto con nosotros mismo.

La noche, esta eterna noche que ya es nuestra, estas horas en las que un beso hace llorar con desconsuelo, este espacio en el  que las pieles se confunde y los "te quiero" agitan el alma, y en las que el mejor secreto se guarda entre caricias. Estas horas en las que eres tú entre cuadro paredes y te sientes mas libre que nunca, capaz de desnudar el alma en un suspiro, capaz de bombardear otro corazón con la mirada. ¡Estas benditas horas que espero con ansía regalarme!

Ahora sí, vuelvo a mirar por la ventana y a sentir que estás ahí, guardando el secreto, guardando la mitad de lo que me corresponde y te dejé en los bolsillos como un legado.

2 comentarios:

  1. La noche es mi mejor confidente,mi mejor aliada,la que me espera sin prisas y sin reproches al terminar el día,la que nunca viene sola por si necesitas compañía.

    Muy bonito Virginia,trasmite y te hace imaginar¡!

    Un beso Guapa¡!

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  2. La noche, es sueño. Sueño, despierto y sueño del que duerme. Momento escogido para enredar tu alma hasta entregarla al antojo de tus caprichos y deseos. Sus silencios, hacen que se noten mucho más esos ruidos que nos pasan desapercibidos de día y que tienen la amabilidad de acompañarnos. Momentos en que la inspiración se ensalza, para sacar a luz nuestro yo más oculto. Esa es mi amiga, la noche Preciosa reflexión.

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