jueves, 8 de septiembre de 2011

8 de Septiembre

Ya se escuchan los cohetes que anuncia tu salida y el campo se vuelve blanco de pañuelos en el pelo. ¡Que inmenso se me hace Sancha si no estoy en el camino! Esta noche el firmamento se engalana para ti y prende en tu pecho una estrella, en tu cuello dos collares de luceros,a tu cara morena y gitana le regala unos pendientes que darán los Buenos Días a toda Sierra Morena y a tus ojos ese brillo que a ti te hace especial.

Esta noche, más larga aún si cabe por la pena que me abate, esperarás paciente que lleguen a tu puerta, en la misma soledad que que ahora siento que me rompe. No habré en este 8 de septiembre lágrima tan callada como la mía, no habrá rezos en tu puerta esperando a ver tu cara, no habrá esa mano que anima y aprieta con fuerza cuando mi alma te dice "Madre", no estarán mis hombros doloridos de llevarte con gusto a que saludes al pueblo, ni habrá alegría con gozo, ni canciones que cante mientras sostengo tus andas, no apretaré mi medalla mientras te digo te quiero, no habrá miradas cansadas, ni palabras que me digan que ya estamos al llegar. No habrá camino este año, ni noche con desvelo y ansiedad, no habrá claritas del día, ni cante por bulerías que te demuestren mi gozo.

No hay Setefilla, penitencia que pueda imponerme que rompa más mi alma que ésta que te hago, escuchar tus cohetes, tus cantos, ver como pasan despacio cada uno de tus hijos a tu ermita y mirar hacia la sierra donde tú los esperas.

¡Qué noche tan larga! ¡Qué dolor y desconsuelo! ¡Qué inexplicable, sentir como ahora me siento!


Permitirme que desde este rincón os digas:

¡Viva María Santísima!
¡Viva el Lucerito de la Sierra!
¡Viva la Serranita Hermosa!
¡Viva la Virgen de Setefilla!


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