jueves, 18 de agosto de 2011

La lucha de la Mariposa

"Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir de capullo.
El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llego un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado.

Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir.
Sin embargo al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas... Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.
Libertad y el volar solamente podrán llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud"
Hace mucho que leí este cuento en uno de los libros de Jorge Bucay, un cuento al que recurro mucho  al tratra de explicar muchas de mis acciones que nunca alcanzais a comprender. No queiro menos por dejar que personas a las que amo sigan su camino, que cometan sus errores y que tengan sus propias heridas. No soy peor persona por sentarme a esperar y ver como todo aquel al que adoro tiene sus propias caidas y dolores. No me valen frases de "ya te lo dije", "te advierto que...", no me sirve de nada manteneros en una burbuja a pesar de que me duele a veces hasta que el aire os roce.
Me mirais con recelo si no doy la opinión que pedis, si no contesto a la pregunta ¿y tu que harías?, sino proyecto el futuro bajo la expresión ¿tú crees que lo estoy haciendo bien?

No consite en eso mi verbo amar, consiste en acompañaros en la vida, simplemente acompañaros, dejando que vivais vuestros caminos con sus más y con sus menos, con sus alegrias y sus llanto, a veces incluso en contra de mis deseos, provocandome dolores que jamás os cuentos y la angustia que a veces me dan vuestros propios dolores...pero...¿alguien me explica como amar de otra forma?

3 comentarios:

  1. Hola VIrginia, hoy tu comentario, nos invita a la reflexión en el fluir de la vida, sin necesidad de forzar acontecimientos.......Es una entrada con muchísimo encanto!yo así lo veo.

    Un abrazo.
    Isabel

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  2. Hola Virginia,me gusta lo que escribes trasmites mucha sensibilidad,creo que pasare de vez en cuando y aprovecho para decirte que creo que tu eres seguidora como yo del escritor Tomás Prieto Martín, hemos creado una pagina en facebook que se llama LA MACULA PURPURA estas invitada.

    Un abrazo,hasta pronto.

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  3. Mary, gracias por pasar por mi pequeño rincón, aqui tienes tambien tu rincón para dejarme algunas letras cuando queiras, ya me pasaré por face. UN besazo

    Isabel como siempre es un placer encoentrarte por aqui.

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