sábado, 26 de marzo de 2011

Héroe

Héroe no es aquel que sale victorioso de cada guerra, es aquel que se enfrenta a las tormentas por principios, por convicción, por lealtad a un pensamiento y por amor a la verdad.

Héroe no es aquel que recoge el premio de la batalla ganada, sino el que batallea aun teniendo mucho que perder en las batallas que otros dieron por perdidas.

Héroe no es quien se presta a manos en la espalda, sino quien presta  las suyas para aliviar de carga otras espaldas

Héroe es aquel que mira de frente el dolor a diario, el que utiliza la templanza en tiempo revuelto, el que pone una sonrisa cuando quizás todos lloren, el que duerme con la lucha y vive en la batalla constante. Héroe es quien toma la balanza de los otros por encima de la suya, el que da más de lo ganado y esperado y aun así no se siente héroe.

Héroe somos todos a diarios cuando tenemos la suerte de acompañar en un duro viaje a un líder, que a golpes de humildad y honestidad, de ponerse un paso atrás en la recogida de cosechas, nos enseña otra manera de pensar y mirar el mundo, nos enseña que el trabajo es la mejor recompensa, el esfuerzo la mejor medalla y la humildad la mejor virtud.

¿No es acaso un héroe quien nada pide, quien nada tiene o quien todo regala? ¿Quien acompaña caminos y vive el suyo en soledad?

"Hoy me siento tremendamente orgullosa, pequeñita de ver tanta grandeza a mi alrededor"

miércoles, 23 de marzo de 2011

Sumando Años!

Van pesando los años, va pesando nuestra crianza que a pesar de la adultez que ya contamos sigues llevando por bandera, va pesando y llenando la mochila de la vida con miles de recuerdos, algunos que quisieras olvidar, otros que quisieras revivir pero que ya quedaron en el fondo del olvido ajeno, va pesando todo lo vivido, pero estás tan lleno de todo que pasaría días escuchándote. Miles de momento que pudiéramos contar, miles de momento que dejaremos guardados en el silencio y que serán sólo nuestro. Tardes de Ferias en el Aguero, noches de romerías y sevillanas rotas, madrugadas perdidas en el campo con una cazuela como zambomba, siestas en el "platanito", sueños de verano en una hamaca con el peque en la barriga, paseitos antes de meternos en el "hornos microondas mulinex", litros de leches en bolsa cuando decidías que no era un buen día para ir al cole, paseos por la Matallana para coger las cuestecillas y dejar el estómago en el camino....son tantos momentos que suman!!!
Un año más, papá. FELICIDADES!

A pesar de mis años siempre seré Pichurrina!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Hermano

Aun recuerdo el aroma de cuando viniste al mundo, el olor más maravilloso que tengo en mi cabeza. Un olor a vida, a ternura, a savia que despertaba entre mis brazos.
Recuerdo cada centímetro de tu final piel sonrosada, temiendo romperla y deseando besarla. Tu suavidad y tus pequeñas articulaciones como granitos de arena que saltaban en mis dedos. Tu pelo sin volumen como dibujado por Dios, tus pequeños ojos y tu boca perfilada por una mano divina.
Recuerdo tu tamaño, tu tacto, tu corazón que latía diferente a cuanto había escuchado, tu llanto que no inquietaba sino que daba paz.
Recuerdo que empece a vivir por cada paso que empezabas a dar, que veía el mundo mediante tus ojos perfectos, caminaba trás de tí tus torpes pasos, sentia tus heridas más que las mias. Mis cuentos no iban más allá de aquellos que te contaba, que inventaba para ti. Mis canciones eran tuyas y mi voz no era mia si tú no la escuchabas.
Recuerdo que la vida comenzo para mi a principios de un otoño y mientras los árboles dejaban caer sus hojas en el asfalto yo miraba una vida que crecia entre mis brazos.
No es querer a un ser, no es amar la palabra, es sentir y admirar por una piel que no es la tuya y saber que no hay nada más allá.

TE QUIERO!

lunes, 14 de marzo de 2011

Abre los ojos

Abro los ojos y te encuentro, sumido en un viaje en el que ni siquiera yo soy capaz de acompañarte y prestarte mi mano, un viaje infinito que dura un instante, un viaje del que partes y a veces no regresas. Miro tu piel erizada por el sueño eterno en el crees mecerte y me siento afortunada de rozar tu piel tan mía, de sentir tu latir como si fuera el propio. Rozo tus labios y pareces que duermes y me embriaga la emoción de compartir el segundo.

Abro mis ojos y no hay nada, ni un pensamiento, ni un concepto que te haga perder el rumbo y a mi errar en el camino, no hay desidias ni torpezas, ni diarios ni esperas desesperadas. Abro mis ojos y me descubro en ti reflejada, anclada en una parte de tu ser, perdida en el vaivén de mis entrañas y me noto cada parte de mi cuerpo como si dejara de estar muerta. Siento la vida en su estado más puro, una vida que regalas sin medidas y envuelta en ilusión. Nunca el vacio pudo estar más colmado de ti, de tu aroma, de tu nada tan llena de todo.

Abres los ojos y no mes ves, sólo me sientes, intuyes mi perfil y mi contorno de una forma desenfocada ante la mirada de Dios, nítida y claro bajo tu perfecto prisma de niño sorprendido. Y se te llena el alma de flores, de hierba de primavera, de hojas de laurel y de tomillo… ahora también mi piel es tuya o quizás no haya pieles ni metacrilatos.

Abres tus ojos y estás tú mismo frente a ti, tocándote al tocarme, rozándote al rozarte, sintiéndote al sentirme, queriéndote al quererme…viviéndote al vivirme.

Cierro mis ojos, cierras tu ojos … y todo roza lo divino.

domingo, 13 de marzo de 2011

Estrella (III Parte)


(Continuación) 
La tomó a horcadas sobre si y la condujo a la cama. Los besos eran lentos, largos, profundos. Bajó una mano por su vientre buscando su clítoris, que encontró húmedo, resbaladizo e hinchado. Pasó sus dedos lentamente, buscando el resorte de la pasión, encontrando un hueco que lo hizo enloquer. Estrello gimió con más dureza aun, se incorporó y busco el pene de su amante, oprimido bajo el pantalón. Empezó a lamerlo lento, sentada en la cama, mirando desde abajo la cara de su amante, pasando su lengua lentamente por su miembros varias. Después la introdujo en su boca, dentro y fuera sin llegar al final, jugando en su interior con la lengua, ahora hasta el final, hasta la base, sintiéndolo dentro de sí, presionado con su boca el pene. Se ayudo de una mano, arriba, bajo, lamió sus huevos, se los introdujo en la boca sin dejar de masturbarlo, pasando lentamente el pulgar por el capullo. El quiso detener el instante, pero ya carecía de voluntad propia para tomar cualquier tipo de decisión. Estaba allí, pero volaba lejos.

En un momento de consciencia, acertó a colocar a su amante sobre la cama, pasando su mano desde su pecho a su sexo. Besos sus piernas buscando el hueco perfecto que encontró excitado, húmedo, abierto a su mundo y a su ser. Lo lamió con delicadeza, deleitándose en su propio placer y en la ritmicidad del cuerpo de Estrella.

Deseos guardados que buscan encuentros, que hayaban respuestas.

Estrella creía enloquecer, cuando se percató de que su amante estaba sobre ella, mirando con lujuria sus hermosos ojos, penetrando lentamente su cuerpo y haciéndola estallar en mil emociones. No supo cómo llegó el orgasmo, ni siquiera si vinieron más de uno. No supo si su amante culminó el deseo, no hubo palabras, no hubo pie a movimientos que dejaran escaparse el uno del otro, a que salieran de esa espiral que formaban sus cuerpos dos perfectos, aun con un halo a sexo que embriaga de aroma aquella habitación.

No había más que aquello, pero era suficiente, un estado puro de pasión. Ambos abrieron sus ojos y se encontraron.

(FIN)

sábado, 12 de marzo de 2011

Estrella ( II Parte)


( Continuación)

Pasó una mano tomando su cintura atrayendo a Estrella hacía el, mientras rozaba con los labios  su lóbulo. Besó su cuello, con un sabor amargo a perfume, besó sus hombros, aspiraba el olor de su pelo, de su cuerpo ardiente mientras ella dejaba caer sus párpados de placer. 

Ya no había mañanas ni después. Estrella sentía la excitación de su acompañante bajo el pantalón, imaginó su sexo mientras él seguía bajando por espalda, lamiendo cada recodo, deshaciéndose del vestido y dejando al descubierto una exquisita ropa interior. 

Estrella se volvió en un gesto brusco y decisivo, puso unos centímetros de distancia y clavó sus ojos en él. Su mirada era lasciva, incitadora, provocando cada momento como una hechicera. Sentía como su cuerpo cedía a su placer, como su piel respiraba ya un sexo deseado. Besó sus labios y él sintió el contacto de unos labios jugosos y carnoso, una lengua que exploraba su hueco al encuentro de otra lengua y que pedía a cada segundo un aliento de vida. Desabrochó su camisa sin apartar los ojos de su amante, rozando deliciosamente el pecho de su acompañante con el dedo índice a la vez que hacía saltar cada botón entre sus manos. Dejó caer la camisa al suelo, descubriendo un torso firme que reflejaba una respiración forzada, posó sus manos en el cinturón y como si despertara una fiera dormida, él empujó a Estrella contra la puerta, oprimió su cuerpo contra el suyo y acercó su sexo regido hacia Estrella.

La besó con dureza de pasión, después con ternura, como contemplando una obra de arte, la besó y disfrutó de su humedad como si fuera un niño. Terminó de quitarle la ropa que cayó de inmediato, bajó una mano hacia el muslo de Estrella, levantó su pierna a la altura de su cadera, y apretó más su sexo contra ella. Notó su humedad, sus ganas, su respiración que pedía a gritos que la hiciera suya. 
Siguió acariciando su muslo, besando su cuello, bajando hacia sus senos que se intuían firmes y duros, los  lamió con sutileza, de abajo arriba, pasando su lengua por cada pezón, mordiéndolos con suavidad y destreza. Ella gimió, él se excitó aun más.

(Continuará)

viernes, 11 de marzo de 2011

Estrella ( I Parte)


La tarde era calurosa, intensa, y agotadora. Cualquier prenda que le rozara se  adhería como una segunda piel marcando aún más su esbelto cuerpo. 
Estrella era una mujer sensual, misteriosa, sabía que decir en cada momento y acompañarlo del gesto preciso. Un largo pelo azabache, rizado, alborotado en su justa media y que ella hacia caer de cuando en cuando hacia atrás dejando al descubierto un cuello perfecto, deseo de cualquier hombre o mujer. Aquella tarde no excedió demasiado su maquillaje, los rayos del sol de verano le proporcionaban una piel aterciopelada, bronceada y dorada que no necesitaba de aditivos, tan sólo un poco de carmín en sus carnoso labios y algo de sombra en un ojos que hubieran sido la envidia de cualquier pintor. Ojos grandes, almendrados, de un negro intenso que traspasaban el límite de lo real.

Cogió las llaves del coche y se apresuró a bajar las escaleras. Faltaban 20 minutos para las 9 y la tarde llegaba a su fin, dejando paso a una suave brisa. Respiró nerviosa el olor a sal y brea al salir de su casa y mientras conducía bajó las ventanillas de su coche para sentir como la brisa del mar acariciaba su cuerpo. Se estremeció, quizás por el contacto del viento con su cuerpo, quizás por la excitación del encuentro al que acudía.
Puntualmente llegó al hotel, pidió habitación y con aire sensual paseó por el vestíbulo como antecediendo los hechos, nerviosa pero segura de sí misma.

En el otro extremo de la ciudad un hombre miraba el reloj e imaginaba un beso lento en unos labios desconocidos, un olor a perfume de mujer, una caricia diferente a la rutina y el tedio diario, pisaba el acelerador y se debatía entre cerrar los ojos y continuar o girar camino a casa.

Tan sólo 10 minutos después de que Estrella entrara en la habitación alguien tocó la puerta con indecisión. Allí estaban, frente a frente, clavando sus ojos ardientes de deseo y sin posibilidad de articular palabra. Por un instante, ninguno movió ni un solo músculo, sólo se deleitaron con la mirada dejando constancia en cada parpadeo de sus ansias. Sus pechos saltaron a un ritmo diferente, el ritmo de la lujuria

Estrella se apartó de la puerta, bajo su mirada en señal de consentimiento y él entro, sin prisas, sin ademanes. Estrella no se volvió para mirarlo, esperó firmemente frente a la puerta cerrada a que él requiriera su presencia en un golpe de deseo. Una sola palabra bastaba para cerciorarse de que aquello no era un error. Él volvió la vista y la vio inmóvil frente a la puerta. Con decisión se acercó sin llegar a rozarla, sabía que podía sentirlo a unos centímetros, escuchando su respiración excitada en su espalda. Todo trascurría lento, disfrutando y deleitándose de cada instante.
Apartó su pelo, olía a flores frescas y a un dulzor extraño. Pudo ver su hombros semidesnudos, los acarició con delicadeza y acercó su boca al oído de Estrella.

-        Tengo tantas ganas de ti…. – no hubo más palabras.

      (Continuará)
 

(

miércoles, 9 de marzo de 2011

El mundo de mi boca

Me resulta maravillo descubrir mi mundo a través de mi boca, de bocas compartidas que se se prestan al juego de mirar la vida desde otro prisma.

Se encierra en esos momentos el tiempo, la sensibilidad y la excitación en un mismo espacio cerrado, mi boca. Una boca que prueba y pone límites en mi piel, una boca que rompe con las preconcepciones mundanas del diario y que me hace divina saltándose lo humano.

No sólo soy capaz de besar con estos escasos centímetros de piel, también sé mirar mi mundo con mis labios, buscar un sentimientos y redimirlo, pedir un perdon y dar las gracias, encontrar una mirada que acepta sin reproches y compartirla en mi propia carnosidad, sentir mi calor y el calorajeno cuando encuentro unos labios que experimentar la nada de ese espacio vacío que podemos llenar de todo.

En esos momentos se puede llenar la vida de cualquier sensación, se puede egoistamente cerrar el mundo y disfrutar de la soledad de uno mismo, se puede compartir todo un ser sin decir nada, sin explicar con palabras lo que hay más alla. ¿Alguien podría?

Puedo oler un sentimiento, ver una caricia, sentir un color....puedo cerrar mis ojos y dejar el alma salir en cada suspiro, despojandome de todo lo aprendido que veces no hace más que herir. Vuelvo a ser la niña de Freud que limita su mundo a la humedad de su boca y no quiero que exista nada más, no quiero salir de esos espacios creados y a veces compartidos, espacio mio que entrego, por el que me descubro y me desnudo, por el que soy más yo que nunca.

Resulta maravilloso comprobar que no he perdido la esencia de animal que me regalaron al nacer y que muchos se empeñaron en que perdira, descubrirme diariamente sorprendida de filtro con el que miro vuestro mundo, abrir los ojos y encontrar otros cerrados que aún siguen viajando

martes, 8 de marzo de 2011

Tributo

" Porque este espacio es otra forma de sentirnos cercas, porque aun en el estres de mi diario me arrancas una sonrisa y me quedo embobada viéndote caminar en mi mente, en tu largo camino que intento acompañar en las distancias dejándote un metro de  para que arranques el vuelo. Siempre tendremos momento de risas que llevarnos a la boca, llantos y frases que nadie más que nosotras comprenderemos. Hemos aprendido a no perdernos, a estar ausentes y sentirnos cerca, a saber que la amistad es más que un compendio de momentos vividos. Hemos aprendido a mirarnos sin tapices, sin esperas, sin recetas ni prospectos. Hoy quiero guardarte en mis letras que te dedico, en las tuyas que hago mía. Hay muchas formas de quererte, pero yo sólo conozco una...amando"

Navegar en el tranquilo mar de tus ojos, siempre a la deriva, sin rumbo....
mi barca baila al vaivén de tus lágrimas, tristes lágrimas que me añoran, que me desean…
calidez de brazos que se aferran a mi recuerdo, al sabor de mis labios, al murmullo de mis susurros, al latir de mi corazón…
simples recuerdos….
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Miradas sexuales, roces que erizan mi piel….
Penetración salvaje, gritos de placer…
Respiración entrecortada, jadeos, gemidos, caricias…
Hazme tuya, fóllame y azótame entre sabanas de seda, noches salvajes y cuerpos retozándose en la oscuridad…


A MARÍA, POR SU FUERZA PARA SEGUIR VIVIENDO, POR LAS INCOMBUSTIBLES GANAS BUSCAR MI SONRISA Y ESTAR AHÍ. TE QUIERO!

http://mysurrenders.blogspot.com/

martes, 1 de marzo de 2011

Distancias y Ausencias

El día amaneció sin mi, porque estoy aqui y sin embargo contigo, hoy de nada sirven muros y estrategias porque me dejaste anclada en ti y me rendí, porque quise quedarme aunque me fuera, porque te dejé mi "yo" para llevarme el disfraz, porque aunque sientas vacios ante mi ausencia, estás lleno de mi y no me encuentro al mirarme al espejo.

Ayer me preguntaba cúanto de mi quedan en los demás, hoy me respondo que quedo yo cuando queiro quedarme, cuando queiro darme en la prolongación de la distancia. No son los kilómetros los que nos alejan de los demás, es el hielo con el que recubrimos el alma para no encontrarnos, el que nos mata el sentimiento de sentirnos unidos.

¿Por qué perdemos el roce de una piel para sentir? ¿Por qué dejamos escapar miradas que cuentan historias, gestos que dicen mil palabras? ¿Por qué nos perdemos a nosotros mismo para no reconocernos?


Hoy no te me vas del estomago, te siento como un leve dolor que me aprisiona y que a veces me quita el aire, me mantengo inquieta y distraiada en el diario. Y a la ahora exacta, en el momento justo sentí el calor que me trajo tu aroma y ya no hubo distancias, tampoco dudas o preguntas, sabía donde estaba y no quise pasar a recogerme. Quizás, si acaso es cierto que tenemos alma, la mia reside a la altura del diafragma. Quizas, si acaso es cierto que pudiera entregarla, tan sólo senti el vacio, el hueco dejado en su ausencia.

Hoy no me tengo conmigo, estoy tal vez un paso tras de ti por si quisieras volver la mirada, por si necesitaras ese guiño cómplice que te hiciera volver a mirar la vida de frente. Hoy quiero quedarme contigo sin distancias, sin palabras, sin concepciones ni prejuicios, ser solamente el abrazo silencioso, la mano que toca la herida y protege hasta que pase la tempestestad, hoy no quiero ser teoria sino sentimiento, una puerta que abras para que entre aire fresco.

Hoy sabré que te repusistes del dia sin tenerte, sin mirarte, sin hablarte . . .  sólo necesito volver a sentir mi alma bajo mis pulmones