martes, 27 de diciembre de 2011

La Chica del Jardín

Cada tarde paso con prisas hacia el trabajo por el jardín trasero de un centro psiquiátrico. Nunca me gustaron esos centros llenos de desgracias, de gente que no son capaces de controlar su propias babas y esfínteres y que viven encerradas en cuerpo de adultos cuando su mentes no alcanzan a recitar el abecedario.

Me decido por ese recorrido por el hermoso jardín que tiene el centro y por el aroma que desde la esquina se respira en toda la avenida cuando llega primavera. Siempre voy pensando en las tareas que dejé pendiente el día anterior, en comprar algo de comida para cenar o en llamar a esa amiga que hace días que no veo.

Día tras día mi rutina es siempre la misma, me resulta agradable ese paseo, hasta tal punto que empiezo a conocer a cada residente de ese centro desde mi lejanía. Son monótonos en sus actividades, mecánicos y suelen sentarse en grupo en una preciosas mesas de hierro blanco cuando el tiempo acompaña. En esos días, cuando los observo con sus miradas perdidas, no puedo por más que sentirme afortunada de poder andar la avenida, de ir a mi trabajo, de ser parte de una sociedad que me ofrece mucho más que un precioso jardín.

Desde hace unos días salgo antes de casa y me quedo varios minutos observando a una de las residentes. Me resulta curioso que no se relaciona con ninguno de los grupos que se sientan plácidamente a tomar el sol, se limita a estar sentada de espaldas al sol y mirar al cielo. Su gesto parece triste y algún que otro día he creído ver una lágrima asomarse a sus ojos. Me invade la pena cada vez que la veo y la compasión es lo único que me cabe en ese momento. Tan hermosa, con esa tibia piel blanca y sonrosada, con un pelo negro alborotado que le da aires de niñez, y una finas manos que continuamente acarician sus propias mejillas como queriendo consolarse ella misma. Me invade la pena, pero egoistamente respiro cada tarde por poder seguir camino del trabajo. Paso la tarde pensado en esa chica, en sus manos, en sus triste ojos vacíos, en su boca entreabierta que parece siempre suspirar.

Hoy, que ya anda cerca el verano y la noche invitaba a volver a casa paseando, cambié el transporte público por el cielo que empezaba a cargarse de estrellas y cual fue mi sorpresa que al pasar por el jardín me encontre con la misma chica, en el mismo banco mirando al cielo, con la cena sin tocar en un bandeja a sus pies y mirando igualmente al cielo.

Su ojos habían cobrado brillo y parecían expectantes, se asomaba una serena sonrisa a sus labios y sus manos jugaban con su pelo. De repente se levantó, empezó a reir, alzó sus brazos hacia la luna que se asomada tras los árboles y empezó a bailar mientras cantaba algo que no alcancé a escuchar. Volví a sentir la misma pena y compasión que horas antes, pero esta vez por mí. No recuerdo haber reído de aquella forma jamás, ni bailar con tanta alegría, ni brillar mis ojos a la luz de la noche como los de aquella chica. Me sentí tan pequeña en mi mundo perfecto que me puse a llorar pegada a verja. Me recorría un dolor inmenso que me atravesaba el pecho y era como si me hubiera quedado sin fuerzas.

No lo pensé un instante, rodeé la manzana buscando la entrada principal del centro. Necesitaba saber algo más de esa chica y calmar el dolor que me estaba invadiendo. Me abrió una mujer mayor con gesto agradable y sereno y al preguntarle por la chica del jardín sólo me respondió:

- No puedo darle mucha información señora. Esa chica llegó aquí hace un año por su propio pie, sin compañía, sin documentación ni equipaje. Tan sólo portaba un caja que no ha abierto ni ha dejado a nadie abrir. Nunca ha hablado, no sabemos ni nombre. -

No daba crédito a lo que oía. Me sentía agitada y confusa. 

-¿Y nada más? ¿En una caja  que nadie sabe lo que contiene se reduce la historia de una persona?. ¿No tiene familiares ni amigos?. ¿Nadie pregunta por ella? -

La mujer me miró con ternura y a la vez con compasión.

- Siento no poder ayudarla más señora, sin embargo, quisiera confesarle una cosa ya que la noto confusa. No debería sentir pena por esta chica. Yo misma cada noche la observo desde el porche trasero y observo cada uno de los gestos. A veces aguanto con ella hasta que despunta el día, observo como sonríe, como canta a media voz o recita hermosos poemas a la luna. Pienso que cree que la luna es su hijo, pues alza los abrazos y dice susurrando: ¡Peque, peque!. 
Sinceramente señora, son una horas que soy feliz viendo su rostro y que en cierto modo también me siento apenada por mi. Sólo en esos momentos puedo cruzar con ella alguna mirada y cuando lo he hecho , le aseguro que irradia amor y felicidad. -

Volví la vista hacia el jardín y allí estaba con sus brazos alzados.

- ¡Qué historia tan triste! - dije aliviándome un poco la propia tristeza que me invadía.

- No se sienta triste señora - dijo la mujer con más dulzura aún - La mente guarda secretos que son muy difíciles de desgranar y entender para el resto de mortales y éste, sin duda, es un bello, hermoso y feliz secreto -.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Locuras y desconsuelos

María jamás pensó para sí misma los acontecimientos de su propia vida, las elecciones a la que la desidia diaria la someterían por siempre, ni la dureza y crueldad con la que debería de enfrentarse cada día al universo que se mostraba ante ella, pero que amaba tanto, que jamás le importó ninguna lucha con tal de ver el mundo a su manera, bajo un prisma de locura que lo envolvía todo en fantasía. No imaginó tan siquiera que tendría que luchar sin descanso alguno a contra corriente, que sería feliz con el silencio de sus labios sellados y que renunciaría gustosa a las concepciones que desde siempre le habían marcado el ritmo, aunque las voces a su alrededor hicieran un ruido estrepitoso que le dañaran el alma.

Nunca le faltó la sonrisa, que tuvo que comprar con trozos de su propia piel arrancados a tirones, pero que curaba a escondidas cada noche para no dejar ni un rastro al amanecer. Aprendió que su alegría se forjaba a base de largos llantos que le inundaba el alma cuando decidía por compañera a la soledad, que el esfuerzo diario por cuidar cada detalle, cada ser que la rodeaba, ya era suficiente apremio para levantarse cada día.

Entendió que las caricias se regalaban a diario, sin excepciones ninguna, y fueron sus manos encallándose poco a poco bajo este dogma. No serían sus caricias delicadas ni suaves, pero serian puras y sinceras. Entendió además que la primera conversación de cada día sería con su corazón y así pudo  ser su abanderada en la causa más perdida y ante cada reproche propuso un abrazo, ante cada dolor propio o ajeno tuvo un beso de gratitud y consuelo, ante cada obstáculo al que le retó la vida sacaba sus dos manos como único instrumento, se paraba en el camino, y a base de paciencia y constancia, conseguía ganar el pulso aunque todos lo dieran por perdido.

Comprendió que el amor toma formas infinitas, aunque no siempre infinitamente aceptadas, pero en su cabeza, en su nido de golondrinas que guardaba bajo el pecho, latía cada instante un corazón rebelde que no se conformaba con los cuentos de princesas y siempre quiso más, algo distinto, pero a la vez único. Y aprendió a amar sin restricciones inventando conceptos nuevos que regalaba en silencio para quien supiese escuchar.Supo callar para decirlo todo, inventar un lenguaje para sí del que pocos eran conocedores, dibujar decorados en mitad del desierto para ser feliz aunque la llamaran desdichada. Supo hacerse grande con cada pequeño detalle que la vida le regalaba y renunció cada día a grandes palacios para quedarse eternamente con su decorado de papel.

Pagaba cada mañana la aduana de la sociedad gustosamente, renunciaba a placeres para otros deseables, cargaba sobre sí cuantas inmundicias el ser humano pudiera reprocharle e incluso exponía su propio cuerpo, su propia vida, su propio dolor a los dardos envenenados de las mentes rutinarias...pero nada le importaba, ella inventaba su mundo, sus locuras, sus regalos invisibles ante los ojos humanos. Luchaba hasta la exasperación por un simple sonrisa y el mayor tesoro lo encontraba en ojos ajenos llenos de felicidad.

María no tenía cualidades que la hicieran destacar de entre la multitud, no encerraba en sí misma más secretos que tú o que yo, tan sólo tomó la vida en su sentido más puro, quitándose el miedo de los juicios ajenos y vivió por siempre con pájaros atados a sus muñecas que la hicieron volar y regalar más de un vuelo. Soñó y lo hizo realidad, y su realidad fue desde entonces un sueño.



sábado, 3 de diciembre de 2011

En tu silencio

Nadie escuchará mi nombre entre tus labios aunque me grites,  aunque el dolor te haga exclamar los versos que te escribo y las palabras que me callo, aunque el sonido lleve los tintes de mi voz en tu garganta y te parezca que resuenan mis palabras en tu interior, nadie, absolutamente nadie, oirá mi nombre en tu eco.

Nadie advertirá tu sonrisa diferente, ni encontrará en ti el mapa de mi piel y las huellas de mi ser, ni observarán en tus ojos otro cristalino, aunque me busques en el espejo, aunque me mires en trozos de ti y ni tú te reconozcas, aunque te empeñes en consagrar la experiencia, será en vano ese esfuerzo por reafirmar la existencia de lo que nunca existió.

Y me besarás en otras bocas, me mirarás en otros ojos, me abrazarás en otros cuerpos y oirás mi voz en el murmullo de las calles, sin embargo, aunque me grites, aunque desesperadamente eches a correr sin rumbo fijo, nadie sabrá que me buscas, nadie entenderá que me encontraste y aún más, incluso tú mismo, te preguntaras diariamente si existí.

Y no seré partícipe de tu vida, ni acompañante en el camino, ni testigo de tus logros y derrotas. No seré ni siquiera recuerdo cuando empieces a dudar del color de mis ojos, del sabor de mis labios, del olor de mi pelo, cuando pongas en cuestión el timbre de mi voz que tantas veces susurró un te quiero.
Y cerrarás tus ojos con fuerzas aferrándote al recuerdo que nunca encontrarás, que jamás podrás compartir ni contar.

Sin embargo, cualquier tarde perdida en las que las tormentas te dejen de azotar, sonreirás sin motivos aparente, llorarás de alegría al escuchar una canción, un perfume te hará estremecer y una palabra cambiará el sentido de la desdicha. En ese instante se disiparán las dudas, los recuerdos, las contradicciones, los esfuerzos y las luchas y aunque tú no lo sepas tendrás la certeza de que nunca me alejé, de que no fue un sueño, tan sólo tendrás la certeza de que fui tuya sin medidas.


viernes, 18 de noviembre de 2011

Lisboa

La lluvia cae incesante sobre el asfalto de esta ciudad, salto de un acera a otra sorteando los charcos que encuentro, subo y bajo calles que jamás mis pies pisaron y tengo la extraña sensación de que mi alma reconoce cada rincón que encuentro, que quedan anulados mis sentidos y que no hay milímetros de ruta que no estén marcados. No te permito quedarte sin mi y me niego renunciar de nada tuyo.

Jamás estuve en aquel alto rincón de esta ciudad, ni me senté en aquellas piedras a sonreirle a la vida en la tarde mas triste que recuerdo y a pesar de todo no me hacen falta callejeros para encontrarme y reconocerme.
No recuerda mi mente ni un sólo rincón por el que paso, rincones que observo como queriendo entender y recordar lo que no existe, la imagen que mi memoria no guarda porque jamás mis ojos vieron y aún así cada vez que alzo la vista, que observo un plaza, una calle, que veo a gente andando por las calles, que suben y bajan de tranvías...escucho el dialogo entre mi alma y mi cuerpo, una discusión entretenida que porfían por llevarse una verdad: ¿He pisado ya estas calles?

Busco un refugio para quedarme unos insntante disfrutando de tu ausencia o quizás de esta forma tan extraña de hacerte presente y sentir tu aliento en mi nunca, de sentir que la palabra compañía toma matices impensables y que desde hace tiempo no camino sola, me es imposible hacerlo, menos aún en estas horas donde todo lo vivido, todo lo pensando, todo lo sentido, no sean más que una barata réplica del ayer.

Adoro que llueva con esta fuerza y me quedo mirando cada charco más triste que de costumbre y más feliz de lo habitual, se me sube a la garganta un sonrisa con tintes de llanto y me reconozco enredara en una locura, en un vaivén de sensaciones en una contraposición de fuerzas que me recuerdan los caminos alternativos de mi propia vivencia. ¡Hacía algún tiempo que no recordaba lo que era vivir!

Un último café, un último repaso las horas perdidas y una última sonrisa bajo las luces de esta ciudad.


(Lisboa a 9 de noviembre de 2011)

jueves, 27 de octubre de 2011

Otoños y Melancolías

Hoy al fin llamó el Otoño a las puertas de mi casa, tintineó con sus nudillos las ventanas de mi ojos y revolvió mis entrañas sacudiendo mi alma con dolores impensables. Es cierto que esperaba su visita envuelta en tintes ocres, dejando a su paso una brisa fría que no hiela pero agrieta la piel. Es cierto que en mi soledad buscada, esperé pacientemente sus heridas y sus miradas despojadas que me retaran nuevamente. Me hice alegría para que me convirtiera en tristeza, me busqué jubilosa para que me encontrara bucólica en los repliegues de mi piel, reí con fuerzas para darle mi melancolía, guardé mil emociones para que me desnudara sin compasión y le conté mil deseos para que los desechara a su paso y me recordara la importancia de nunca desear.

Es cierto, no me engaño, deseé tanto éste Otoño, esperé tan ansiosa su llegada que aún me sorprende que duela, que queme por dentro de esta forma tan callada y que merme mi humanidad sin pedir explicaciones dejándome indefensa en los rincones de mi mundo.

Hoy son ganas de darme por vencida, pero no renuncio a volver la vista atrás y erigirme con firmeza ante recuerdos, de no escuchar ni mis palabras, ni de mirarme en el espejo de tus ojos, de no caminar, ni respirar, ni siquiera abrir mis manos para agarrarme a la vida. Hoy son ganas de no tener caricias en mi cuerpo, ni latidos en mi corazón, ni bocas que me coman, ni besos que me amen.

Hoy son ganas de parar la vida por unos momentos y llorarme si pudiera, de cerrar las puertas y refugiarme entre las sábanas hasta que el viento deje de soplar y pase de largo, de tomar el pulso a la existencia desde la lejanía, en la tranquilidad de mi soledad que aunque mata en lentitud es sencillamente mía.

Hoy el otoño me trajo lágrimas y dolores profundos, me robó fuerzas y ganas de sonreír, dejó en mi puerta viejas heridas y miedos, lluvias torrenciales y huracanes de pensamientos y se llevó trozos de mi alegría, me regaló un amor oculto y me quitó esencias de mi jardín.

Pero es cierto, los Otoños también pasan de largo, como la calidez de los Veranos, los júbilos de Primavera y las reflexiones en compañía de los Inviernos. Todo pasa de largo dejando ropas esparcidas por el suelo y hoy tan sólo me queda la melancolía postrada en mi sofá.

"La melancolía es una manera de tener, es la manera de tener no teniendo, de poseer las cosas por el palpitar del tiempo, por su envoltura temporal. Algo así como una posesión de su esencia, puesto que tenemos de ellas los que nos falta, o sea, lo que ellas son estrictamente."
MARÍA ZAMBRANO (Filósofa y ensayista malagueña)

miércoles, 19 de octubre de 2011

Viviendo en ti

Para cuando te duelan tus manos de agarrarte a la vida y estés a punto de soltar uno de tus dedos de la aventura del vivir, te prestaré mis torpes manos y agarraré con fuerzas tu diario para entregártelo. Cuando sean tus brazos los que estén doloridos, tendrás los míos a un paso de ti para cargar con todo aquello que se te hace pesado.

Si son tus pies los que se cansan de recorrer el camino, te regalaré los míos para continuar y no pararte nunca en la andadura, tendrás mi corazón y mis latidos para enamorarte nuevamente, mis ojos para llorar cuando nadie te escuche, y mi boca para regalar los besos que no distes y te guardaste por temor.

Será mi espalda la que porte tu equipaje cuando te pese hasta el aire y quieras abandonar, cuando no puedas portar el equipaje que prepares antes de una huida.Serán mis hombros los tuyos cuando quieras reposar tu cabeza y lamentarte en silencio. Mi pecho el refugio en el que te encuentres cuando busques almohadas donde poder soñar.

Te regalaré mi mirada para que descubras lo que nunca viste, mi piel para que sientas centímetros nuevos de sensaciones impensadas. Serán todas mis caricias tuyas aunque te sobren, serán tuyas para guardarlas en el cajón que elijas o para regalarlas al primer desconocido que encuentres en la calle. Cada una de mis risas resonaran en ti para sentir mi alegría.

Mi voz tendrá tu metal y tu timbre cuando no encuentres las palabras que gritar y gritaré por ti en tus dolores aún a pesar de que nadie escuche.Tu respirar llevará un poco de mi aliento y en cada gesto me encontrarás impregnada en ti.

Tu cielo no será más que aquel que te coloque cada noche en tu ventana, como un decorado perfecto tejido cada noche para ti, con todas tus estrellas y con una gran luna llena de luz que te ciegue.

Y en tu camino, las piedras mas pesadas no podré quitar ni demoler, pero sí emprenderé para ti caminos nuevos donde puedas saltearlas, o al menos, rozarlas a lo lejos para que no hieran tu piel en demasía. Te inventaré locuras a diarios cuando te ate la rutina y te prestaré mis alas para cuando quieras volar.

Mi esencia, mi presencia, mi aroma y mi sabor irán anclados en ti sin tú quererlo y para encontrarme tan sólo te hará falta imaginarme en tu mente, nombrarme en el silencio o pensarme en tu alma.

Desde ahora me llevarás en los labios sin pronunciar mi nombre y se escucharán todas tus penas y tus alegrías, todos tus llantos y tus alegrías, todos tus deseos y todos tus temores. Tus monólogos con la nada se convertirán en diálogos hermoso, aunque no me oigas, aunque no te responda. Tus vaivenes a la deriva en cualquiera de los océanos que te pierdas serán en compañía, aunque no me puedas ver.

Y desde ahora Pequeño, no caminarás jamás en soledad porque viviré por siempre en ti.

sábado, 15 de octubre de 2011

Marea

No siempre el mayor grito es el que resuena en los oídos ajenos y permanece como un sonido que eclipsa y perturba. Hay gritos en silencio que se expanden en el universo y son imperturbables, consiguen ser eternos porque son callados y secretos, y van en la mirada agazapados, escondidos bajo la piel resonando por siempre en tu interior. Hay gritos que se dicen con las manos cuando aprietas con firmeza  otro cuerpo que haces tuyo, gritos entre caricias que cuentan historias y gritos que se quedan entre dos bocas unidas.

No siempre los dolores que sufre el alma nos derrotan y nos hacen caer. Hay dolores que dejan ver el sol, necesarios para el diario, dolores que te recuerdan que vives más allá del teatro y de los escenarios establecidos, dolores que te hace recobrar el aliento que creías perdido,dolores que se saborean en compañía y arrancan la sonrisa de sentirse y de sentir. Hay dolores que unen y te devuelven tu parte humana y dolores que desunen para recobrarte a ti mismo.

No siempre lloramos lágrimas por desesperanza, por desamor, por tristeza o aflicción. No siempre las lágrimas son infundadas en el dolor. Hay lágrimas de alegría que se derraman entre dos cuerpos y son dulces como la miel cuando llegan a tus labios, lágrimas de felicidad que a veces tragas a solas y ni siquiera asoman a tus párpados, lágrimas de satisfacción al iniciar un viaje ajeno al que fuiste invitado o al concluir una travesía por el mar de las fantasías, fantasías e ilusiones que son tuyas porque alguien regaló a tu persona. Hay lágrimas (y en esas sí incluyo un siempre) que bebes de otros ojos y te devuelven la vida a la vez que la regalas.

No siempre las palabras suena y salen de la garganta formando sonidos, hay palabras que no dices, que ni siquiera piensas, pero que recorren distancias para ser entregadas en su momento justo y se sienten,no se escuchan ni se pronuncias

No siempre la vida juega a lo preestablecido y sigue su curso natural, hay veces que lo extraño es lo cotidiano, que la vida es lo que no se vive, que la noche está llena de luz, que la risa nace del llanto.

Hay veces que no vienes, sino que vas.

martes, 11 de octubre de 2011

Oda al Egoísmo

Con el desconcierto de darme por vencida me expongo nuevamente a tus dardos envenenados, a la heridas abiertas que me hacen diminuta y tan humana , a desnudarme de todo lo que heredé y me enseñaron y quedarme a solas con mi alma, tan hermosa y tan mía, tan extraña y tan de nadie. Te presento mi carta en blanco porque nada de lo aprendido me sirve enternamente ante tu fija mirada que son mis ojos y me invento ante ti, esta vez a mi forma y como me soñé, saludando cada noche a un corazón que comienza a ser mio.

Sin temor me confieso que fui capaz de amar en desmedida y sin pedir nada a cambio, en su forma más pura y hermosa. Me confieso que lloré como un niño viendo amanecer en mi balcón y que se hicieron agua algunas ilusiones que tuve quejar correr entre mis mano. Confieso que no perdí jamás mis ganas de luchar por cada día que regalarte envuelto en esperanza y paré la batalla antes de hacer daño al enemigo, porque entendí que en lo humano no cabían heridas. Me confieso perdida porque anhelo encontrarme en tu ojos y adorar ese reflejo en el que me reconozca.

En mi declaración de intenciones no cabe más que esta pequeña mochila que porto aún a desgana, que en vez de llenar, vacío, para que mis pies soporten mi andanza, que me entorpece el camino a veces, pero que es tan mía como la sonrisa que te regalo a diario o la mirada enamorada con la que descubro el mundo. Y cuando me desnudas, cuando ni siquiera el silencio quiere acompañarme y el aire amenaza con marcharse, soy dolor en carne y felicidad en espíritu, soy todo el universo comprimido y sin embargo nada entre tus brazos.

Me confieso humana en lo divino y mundana en las divinidades, sin más necesidades que abrir los ojos y tener fuerzas suficientes para buscar cada día pequeños tesoros escondidos, sin más deseos que un refugio para guarecerse de las tempestades, sin más necesidades que el roce de un mano o el latir de otro pecho, sin más ilusión y anhelo que ser testigo de mi vida.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El Sueño

El sol estaba a punto de romper la paz y el sosiego de aquella habitación con un leve olor a canela y el cielo tintaba ya a color marino la negrura. Eran las únicas horas de la jornada en las que el aire se respiraba mas fresco, con menos densidad y no tan viciado como de costumbre.

Ella vio la silueta de su amante recostado en la ventana, completamente desnudo y con los brazos abierto como intento inhalar un poco mas vida, estaba deteniendo el giro de mundo para conservar ese último instante aún con olor a mujer pegado en su pecho.

Ella aún temblaba revuelta entra las sábanas, pero aquella imagen, aquel hombre a escasos centímetros de su piel y sin embargo tan desconocido, la hizo volver en su sí y recobrar algunas nociones humanas. Se acercó lentamente a su espalda, la besó, la acarició, y envolvió con sus brazos aquel cuerpo que sentían tan suyo.

- ¿Por qué sigues aquí? - preguntó aquel hombre con voz pausada y notas de desesperanza. 

Ella apretó más su pecho contra la espalda de su amante, queriendo hablar por cada movimiento, intentando explicar lo que con palabras aun no podía. Lloraba por saberse perdida, por sentirse derrotada, por nacer cada noche de esa forma tan callada, por ser mujer y volverse pasión en cada mirada. Lloraba por amar sin condiciones y no encontrar explicación alguna, por no tener la capacidad de sentenciar con cada gesto cada una de sus emociones, por olvidar día tras días las horas robadas y afrontar el amanecer siempre con un adiós.

- Tu jamás entenderás porque sigo aquí, porque nunca me voy - el poco aire que albergaba su cuerpo salió de ella, fundiendo piel contra piel - No tengo maestría con mis torpes palabras para explicarte porque te aprieto de esta forma y hundo mis dedos en ti -.

Él también lloró al sentir la humedad en su espalda. Lloró para sí mismo, tragando cada lágrima y notando como quemaba su garganta, como su pecho se encogía y el peso del universo caía sobre él. Odiaba al mundo que se abría frente él, amaba y odiaba a partes iguales, se sentía feliz y amargaba ese bocado en cada mordisco como una manzana envenenada.

- No entenderás jamás que nací de ti y contigo, que mi corazón empezó a latir con tu primer beso, porque nunca antes lo hizo. No entenderás jamás que construiste sin manos un espejo donde me miro y adoro lo que veo. Que no sólo me inventaste como mujer, sino que me diste vida y pusiste un mundo a mi alcance.No entenderás jamás que lucharé aún en el destierro por verte sonreír, aunque tú no lo sepas, aunque tu no me veas, aunque no roce tus labios ni sienta tus caricias ... inventaré historias para regalarte trozos de felicidad como tú haces,calladamente y a escondidas.

En aquel instante un frío recorrió el cuerpo de los amantes y ella hundió mas su cabeza contra su pecho.

- Por favor, no sigas - su voz era temblorosa y fina como un hilo .- No puedo soportar tus palabras-.

- Déjame decirlo todo ahora, no sé si mañana tendré un refugio en tu cuerpo. Déjame decirte que te amo, que sigo aquí porque vivo anclada en ti y jamás podré marcha, escuchando el sonido de tu risa, mirando tus ojos tan llenos de nada y tan vacíos de todo, respirando tu mismo aire, a sólo un paso de ti. Soy capaz de vivir así por siempre, con tu felicidad distraída y tus gafas de de niño, haciendo de cada noche una fantasía.

El sol rompía ya cualquier sosiego y atravesaba como una daga el pecho de los amantes.

- Tengo que marcharme - dijo ella sin titubeos.

- ¡Quédate!. Sólo el tiempo justo de poder besarte -.

Pero ya era tarde, cuando se volvió no encontró ningunos ojos de mujer a la espera de su encuentro, tampoco la cama estaba deshecha, no olía a canela y su cuerpo vestía la misma ropa de siempre. Volvió el ruido del diario y el sol entró por completo inundando la habitación.

¿Habría soñado a aquella mujer? ¿Habría su mente dibujado aquellos labios que la hablaba?

Se giró de nuevo hacía la ventana y entre la multitud  que corría enajenada vio a una mujer de pelo largo y alborotado, no portaba nada y parecía ir sin rumbo, saltaba entre adoquines como ajena al mundo, sin prisas y sin esperas. No era más hermosa que cualquiera de las mujeres que transitaban las calle, ni más alta, ni más baja ... tan sólo caminaba cuando se detuvo a mirar una ventana donde un hombre observaba el mundo.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Violencia y más violencia

Hoy ha sido un día tremendamente duro para quien conserve un poco de conciencia y el sentimiento humano no se le haya evaporado aún de las entrañas. La entrada que ahora subo es una pequeña cura para una gran persona que habita en mi corazón y que hoy, por casualidades extrañas de la vida, nos sinceramos de manera especial en un mar de sensaciones negativas, en un titular más de los periódicos que probablemente mañana se olvide...

Mi vida! Mis muchos recuerdos e historias compartidas! Un parte de mi que aún en las distancias sigue viva! No puedo más que escribir tus propias palabras porque yo no tengo medios para darle forma a tus sentimientos. Sabes que te quiero, que te adoro, que te admiro...aunque casi nunca te pueda tocar.

Aquí os dejo su propio mensaje:

"Pobre chica... Si yo hubiese estado cerca le hubiese quitado a ese monstruo de encima... Con solo un paso hacia delante, entre todas se hubieran hecho con él.
Te puedo decir perfectamente lo que sintió antes de morir... Se sorprendió, creyó que no lo haría, se asustó mucho, pidió ayuda, no entendió por que nadie la ayudaba, se sintió traicionada por sus amigas y por todos los que la rodeaban, se sintió sola mientras pensaba que saldría de esa, no sintió dolor porque triste y traicionada finalmente asumió su destino, la única forma de volver a la calma que tanto necesitaba... Angelito mío, si yo hubiese estado cerca.... Qué amigos son esos que no te ayudan cuando lo necesitas...
Los golpes no duelen en el momento, mi niña. Lo que más duele es ver como eres insignificante para todos en el momento en el que lo más valioso, tu vida, puede desaparecer, ¿entiendes?. 
Estás sintiendo como tu vida no vale nada porque  nadie se inmuta para que la conserves, no tienes ninguna oportunidad, y compruebas atónito como nadie hace porque la tengas... No te equivoques, aunque ese mierda estuviese fuera de sí entre unos pocos lo hubiesen agarrado. Es muy fácil mirar para otro lado cuando la historia no va contigo, pero y si un día (Dios no lo quiera) fuese?..
Tenemos que cambiar el chip y ayudar. Somos personas ayudando a personas, no organismos oficiales ayudando a víctimas.

Yo tb te quiero mucho, y espero que transmitas de alguna forma la voz de una víctima.
A mí me pegaron una paliza de muerte delante de dos vigilantes de seguridad en una zona residencial y nadie hizo nada, ni una persiana se levantó mientras me pisaban la cabeza en una acera... Y a los vigilantes no les pagaban para trabajar en la acera de enfrente... Me sentí insignificante, era una persona que estaba siendo agredida de forma brutal,que tenia su vida en juego y nadie ni siquiera me miraba, ni oian mis gritos desesperados por conservar mi preciosa y joven vida.. Todos pensaron que era mejor no meterse mientras yo pensaba que me quedaban aún muchas cosas x vivir, que no podía ser ya, ahora no Dios mío, aún no, quiero vivir, vas a salir, tranquila que ya se van... Ayudadme! Por favor! (¿porque no lo haces? Dios mío que nadie me echa una mano, por qué?!!!!). Si tan solo hubiesen abierto una persiana y les hubiese llamado la atención no tendría ahora problemas en mi ojo izquierdo de por vida...
Gracias a Dios lo mío quedo en un susto..

Pero y ella??... También tenía derecho a vivir, a seguir experimentando, sonriendo, en definitiva, viviendo... Él no la mató solo, todos la mataron.

Pues ya escuchas en primera persona lo que una víctima siente. Eso es lo que ella pensó, y se sintió traicionada por todos, desde su verdugo hasta sus amigos...
Ojalá la gente cambie y vuelva a ser humana...
Con un minuto de silencio no se arregla la sordera de esta mierda de sociedad hipócrita.
Un besazo cariño mío...
Te quiero mucho"

sábado, 10 de septiembre de 2011

El frío metal

- Shhhh tranquila - dijo con voz serena y profunda, mientras la besaba con firmeza.

El aire se condensaba entre dos cuerpos excitados, dejando el justo espacio para oírse, para mirarse el uno al otro y esparcir cuanto deseo tenían contenido. Ella examinó con sus manos aquel cuerpo que tenia frente a frente, que era tan suyo en aquel instante y tan placentero de tocar. Respiró nerviosa enredada aún en su boca, prestando sus propios labios al crimen de ser devorados. Notó como las manos de su amante la envolvía, la descubrían como siempre y de manera diferente, sintió como recorría su vientre apretando y deseando fundirse en él, rozar la cara interna de sus muslos y erizarse la piel a cada centímetro.

- Shhhh, tranquila - y las palabras sonaron hueca en aquel habitáculo, incrementado aún más la atmósfera de deseo, de frases calladas y sentimientos secretos que se decían sin hablar.

Él buscaba el sexo femenino para derramarse en él como el agua, para beberlo lentamente y nutrir su propia pasión de otro cuerpo, dejando salir la bestia callada que cada noche despierta un beso.
Quería hacerla suya sin luchas, sin batallas, tan sólo disfrutando del poder de poseerla. Lo sabía, notaba como ella se excitaba con ese pensamiento de verse poseida.

Pasó una mano por el cuello de su amante para envolverla y traerla hacía sí mismo, la miró con dureza y como salido de la nada emergió de sus manos un pequeño metal punzante, pequeño pero mortífero....¡no existían salidad posibles!. Mostró a sus ojos el metal en un moviento seco y decidido, mirándola con decisión y lujuria, lo pasó por su cuello con suavidad, casi como una caricia capaz de envolver el mundo.

Ella lo supo todo con esa mirada predecesora del placer, no dudó de los objetos de deseo que consagraban fielmente en aquella religión inventada por dos, dudó de ser capaz de contener su propio cuerpo que se excitaba aun más al sentir una fina punta de metal recorrer su cuerpo y una mirada llena de lujuría postrada en su piel. Cerró sus ojos y respiró y en aquel instante su piel cobró vida, resucitó palmo a palmo al sentir el frio metal y el caliente cuerpo que se hundían sobre ella.

Él abrió sus piernas desnudas, ella sintió la punción de aquel arma como se fundía en sus muslos sin llegar a romper su piel, la sintió subir hacía su sexo y creía enloquecer en la locura de verse maniatada sin cadenas.

Sin dejar sus labios de rozarse, sin dejar de respirarse el uno del otro y confundir sus cuerpo, se iba tejiendo un delito sin más cárcel que las barreras del deseo.

Él pasó su mano por debajo de sus bragas, sintió su sexo húmedo y su excitación creció sin medida, era suya sin retiscencia y sin fuerzas. Unicamente encontró un obstáculo para dar riendas sueltas a su deseo, un osbtaculo minísculo que cubría el sexo de amante. Sin premeditación, con la certeza que da la locura, pasó el metal rozando sus sexo, sintió el cuerpo de su amante temblar de placer y en un certero movimiento se deshizo de aquel tejido que quedó abierto en dos mitades entres sus muslos.

- Shhh tranquila - pero ya era demasiado tarde para quietudes y serenidades...unas manos varoniles recorrían un sexo húmedo de mujer.

jueves, 8 de septiembre de 2011

8 de Septiembre

Ya se escuchan los cohetes que anuncia tu salida y el campo se vuelve blanco de pañuelos en el pelo. ¡Que inmenso se me hace Sancha si no estoy en el camino! Esta noche el firmamento se engalana para ti y prende en tu pecho una estrella, en tu cuello dos collares de luceros,a tu cara morena y gitana le regala unos pendientes que darán los Buenos Días a toda Sierra Morena y a tus ojos ese brillo que a ti te hace especial.

Esta noche, más larga aún si cabe por la pena que me abate, esperarás paciente que lleguen a tu puerta, en la misma soledad que que ahora siento que me rompe. No habré en este 8 de septiembre lágrima tan callada como la mía, no habrá rezos en tu puerta esperando a ver tu cara, no habrá esa mano que anima y aprieta con fuerza cuando mi alma te dice "Madre", no estarán mis hombros doloridos de llevarte con gusto a que saludes al pueblo, ni habrá alegría con gozo, ni canciones que cante mientras sostengo tus andas, no apretaré mi medalla mientras te digo te quiero, no habrá miradas cansadas, ni palabras que me digan que ya estamos al llegar. No habrá camino este año, ni noche con desvelo y ansiedad, no habrá claritas del día, ni cante por bulerías que te demuestren mi gozo.

No hay Setefilla, penitencia que pueda imponerme que rompa más mi alma que ésta que te hago, escuchar tus cohetes, tus cantos, ver como pasan despacio cada uno de tus hijos a tu ermita y mirar hacia la sierra donde tú los esperas.

¡Qué noche tan larga! ¡Qué dolor y desconsuelo! ¡Qué inexplicable, sentir como ahora me siento!


Permitirme que desde este rincón os digas:

¡Viva María Santísima!
¡Viva el Lucerito de la Sierra!
¡Viva la Serranita Hermosa!
¡Viva la Virgen de Setefilla!


miércoles, 7 de septiembre de 2011

La Noche

La noches siempre fue fiel aliada para aquellos que como yo, dejan ciertas capas diarias colgadas en el perchero de la entrada y se desnudan, se descubren e inician a veces un viaje compartido hacía todo lo posible. No hay mayor fuerza que esta oscuridad que lejos de cegarme me da la luz suficiente para ver el camino.

En estas horas abro las ventanas y escucho el silencio, fiel predecesor a las palabras de mi propia alma, de algún alma cercana que espera ansiosa la caída del día para volar hacia el mismo encuentro que yo. Si callase  el ruido de las horas del reloj, la premura de los coches que con GPS dirigimos porque no sabemos a donde vamos, quedarían palabras sin gramática y sentimientos sin fronteras que nos aceleran el pulso. Si callase el ruido de las bolsas, el sonido de los telediarios y el tintineo agotador de la publicidad, escucharíamos los besos, la respiración descompasada de quien te siente cerca aunque no te tenga, los latidos de nuestros propios corazones como un diálogo abierto con nosotros mismo.

La noche, esta eterna noche que ya es nuestra, estas horas en las que un beso hace llorar con desconsuelo, este espacio en el  que las pieles se confunde y los "te quiero" agitan el alma, y en las que el mejor secreto se guarda entre caricias. Estas horas en las que eres tú entre cuadro paredes y te sientes mas libre que nunca, capaz de desnudar el alma en un suspiro, capaz de bombardear otro corazón con la mirada. ¡Estas benditas horas que espero con ansía regalarme!

Ahora sí, vuelvo a mirar por la ventana y a sentir que estás ahí, guardando el secreto, guardando la mitad de lo que me corresponde y te dejé en los bolsillos como un legado.

jueves, 18 de agosto de 2011

La lucha de la Mariposa

"Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir de capullo.
El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llego un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado.

Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir.
Sin embargo al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas... Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.
Libertad y el volar solamente podrán llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud"
Hace mucho que leí este cuento en uno de los libros de Jorge Bucay, un cuento al que recurro mucho  al tratra de explicar muchas de mis acciones que nunca alcanzais a comprender. No queiro menos por dejar que personas a las que amo sigan su camino, que cometan sus errores y que tengan sus propias heridas. No soy peor persona por sentarme a esperar y ver como todo aquel al que adoro tiene sus propias caidas y dolores. No me valen frases de "ya te lo dije", "te advierto que...", no me sirve de nada manteneros en una burbuja a pesar de que me duele a veces hasta que el aire os roce.
Me mirais con recelo si no doy la opinión que pedis, si no contesto a la pregunta ¿y tu que harías?, sino proyecto el futuro bajo la expresión ¿tú crees que lo estoy haciendo bien?

No consite en eso mi verbo amar, consiste en acompañaros en la vida, simplemente acompañaros, dejando que vivais vuestros caminos con sus más y con sus menos, con sus alegrias y sus llanto, a veces incluso en contra de mis deseos, provocandome dolores que jamás os cuentos y la angustia que a veces me dan vuestros propios dolores...pero...¿alguien me explica como amar de otra forma?

jueves, 11 de agosto de 2011

El Espejo

Existe un momento en la vida de toda persona que ineludiblemente llega, con mas o menos espera, con sorpresa, con inquietud, con huidas inesperadas o simplemente la mañana más hermosa del otoño cuando te miras al espejo y te preguntas quien eres.

En ese momento te falta razones y excusas para salir a la calle, te sobra toda la ropa, los besos, las caricias, la pasión de la noche anterior...te falta tu mirada de siempre y tu sonrisa diaria, te faltan emociones y te envuelve la desidia, te sobra todo aquello que tardaste años en conseguir y te das cuenta que la persona que tienes frente al espejo es lo más parecido a un extraño que has conocido jamás.

Ese instante, por desgracia, suele llegar sin previo aviso, arrasando con la totalidad de tus convicciones y verdades absolutas. Son pocos los elegidos y elegidas, los que deciden enfrentarse a sí mismo y descubrirse sin miedos y sin mentiras. Sea como fuere todos llegamos a ese instante con una entereza u otra.

Te preguntas ¿quien soy? ¿que quiero de mi vida? ¿a donde voy? ¿que me espera de ahora en adelante?. Preguntas que no te llevan a ningún sitio o te llevan donde tú desees, preguntas que te surgen a diario para responderte a ti mismo y responder a los demás.

Pero... ¿ que ocurre cuando te miras al espejo y nada concuerda con tus respuestas? ¿ que pasa cuando no eres quien los demás han decidido que sea, cuando no eres quien tú mismo quisiste ser?. Cada persona tendremos una respuesta a estas preguntas. Algunos caerán sin paracaídas y será una caída interminable, otros se maquillarán en el espejo y dejarán sin contestar la mitad de sus vidas, algunos buscaran una respuesta estándar para conformarse y seguir enajenados, y otros, eso son los más afortunados, se mirarán con ojos de niños, inquietos, sorprendidos, asustados y aventureros. Se sentarán horas frente al espejo con la misma valentía que los héroes de comics, se desnudarán, se abrirán heridas mal curadas para que sanen a pesar del dolor inicial, se descubrirán, se inventarán, se avergonzarán de sus miedos encubiertos y descubrirán otro, se avivarán deseos, se encontrarán proyecto y capacidades que ni siquiera estaban allí un segundo antes.

Al fin y al cabo, no somos tan diferentes los unos de los otros, ni difieren nuestros espejos en lo más mínimos. Únicamente algunos de nosotros, nos miramos cada día sin esperar nada nuevo o esperando que todo cambie un poquito al compás del reloj, nos miramos y nos sentimos dichosos porque todo sigue igual y porque todo ha cambiado sin patrón fijo, porque nos reconocemos imperfectos ante el espejo y aún así, nos sentimos que somos la réplica más exacta de lo que consideramos perfección. Únicamente algunos de nosotros tenemos un par de ojos que miran constantemente hacia nuestro interior para recordarnos que siempre seguimos creciendo

jueves, 4 de agosto de 2011

Mi tienda de regalos

Lo siento, hoy la tienda esta cerrada por balances y reformas, esto empezaba a ser un caos. No me quedaban existencias de paciencia, ni de ilusión y tuve que hacer un pequeño viaje para poder reponer las estanterías. Las manzanas de deseo se estaban tornando en un rojo demasiado intenso y las tartas de esperanza habían cumplido su fecha de caducidad. El ultimo cliente entro con su hijo y ya sabe usted como son los niños, tiró toda la fila de amistad y comprension. Por descuido yo misma derrame el último bote que quedaban de fantasía, con tan mala suerte que cayeron sobre las cajas de bombones de optimismo, suerte que pude salvar las trufas de cariño que se encontraba justamente al lado y los pastelitos de besos de ternura.

De veras que lo siento, apreciado cliente, pero con todo el trabajo acumulado, no creo que pueda tener mis puertas abierta hasta dentro de un par de semanas. Es difícil encontrar en estos tiempos los panecillos de amor que tanto le gustan y las caracolas de aceptacion, así que tendré que ir a buscarlo a nuevos lugares y eso me llevara algún tiempo. Las gominolas de locuras ya no son de la misma calidad y prefiero tener paciencia y mirar bien en el mercado, antes que traer un producto que no le satisfaga. Por supuesto no me olvidare de las patatas de risas ni de las aceitunas de alegría, aunque sé que son caras tienen muy buena venta.

Quiero traer nuevo productos que no se muy bien por donde encontrar. Me hablaron muy bien de unas nueces de sensatez y unas almendras de lujuria, también comprare algo de chicles de sencillez, caramelos de infantilismo y regaliz de sinceridad. Para los más exigente colocaré en las primeras vitrinas cereales de lucha y leche de tesón y no se me olvidarán las exquisitas tabletas de chocolate con sabor a prohibido, sexo y pasión.

Al final de pasillo de la izquierda quiero abrir una nueva sección de plantas y flores. Estoy cultivando unas flores preciosas en color malva de tranquilidad y otras de un verde intenso de serenidad que estoy segura que gustaran muchisimo. Además he comprado unas enredaderas de felicidad que con un poco de dedicación harán las delicias de cualquiera.

Como ve, tengo aún mucha tarea por delante. Pase por aquí en unos días y estaré gustosa de atenderle, mientras tanto, si ve que le falta algún producto imprescindible, le puedo dar la dirección otra tienda fantástica. Se encuentra bajando esta calle, a la esquina de la vuelta de su propio corazón.

miércoles, 20 de julio de 2011

Añoranza de Besos

Hoy añoro besos por toda mi piel, fina piel que a veces rompo yo misma sin querer.Añoro los besos de rabia y la rabia de tus besos, la eterna humedad que enloquece y me da la cordura necesaria para no perder el respiro. Besos de abatimiento, de deseo, de ternura, besos secretos, callados, no dados ni recibidos Añoro unos labios postrados en cada centímetro de mi cuerpo que me recuerden que estoy viva y quizás por la extraña sensación que me produce la añoranza, rescato otras palabras que hicieron mía como parte de un regalo, letras que alguien escribe sin conocerte si quiera, pero que retratan un yo tan tuyo que es capaz de evocar sensaciones a kilómetros de distancias, emociones en ti, en mi, sin rozarnos la piel, sin mirar nuestro ojos.

"Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca."

GABRIEL MISTRAL

viernes, 8 de julio de 2011

Draki, mi pequeño regalo

Contabas con tan sólo 13 días cuando entrastes en nuestras vidas, no medias más allá que lo alcazaba  mi mano extendida y eras una pequeña bolita incapaz de ponerse en pie durante más de 3 minutos, una bolita de pelo marrón chocolate que mi hermano y yo disputabamos por tener en nuestros brazos como un bebé. Tus primeros biberones, tus primeros pasitos, tus primeros paseos.
¡Cuánta alegría aportastes a esta casa! ¡Qué vacía se ha quedado sin ti!

Corrías a saludarnos cada vez que cruzábamos la puerta, nos pedías tus juegos, tus ratos de atención, no te movías de nuestro lado si alguno se encontraba enfermo, el chocolate como a mi te volvía loco. Recuerdo tu primer día de playa, correteando por la arena y enfureciéndote con el mar si alguna ola conseguía tumbarte. Este año esperaba ansiosa la llegada de septiembre para que volviéramos a disfrutar de un día de juegos, de sol, de revolcones por la arena... pero anoche todo eso quedo en un sólo deseo, en una espera que se me hará eterna

Al igual que hacías cuando eras un cachorro, te quedaste dormido para siempre entre mis manos. Lentamente, sin dramas, acurrucado entre mis brazos y dejando muchas lágrimas que trago en silencio.
Te has ido al cielo de los perros, o quizás al de las personas para esperarnos allí con tu trapito en la boca para jugar un rato más.

Draki, gracias por estos años de felicidad, gracias por formar parte de esta familia que tú hiciste numerosa.
TE QUIERO!

jueves, 7 de julio de 2011

Encuentro

Hay un momento en la relación de cuantos me rodean que me sigue fascinando como a una niña. Un momento que casi nunca es apreciado pero que encierra en sí mismo el anclaje perfecto para que dos personas, desde el punto que decidan puedan conectar sinceramente.

Ese momento mágico en el que se cede, en que se dejan atrás los disfraces que construimos para que el mundo nos acepte y decidimos presentarnos desnudos ante otro ojos. Es un momento que nos llega sin previo aviso, probablemente necesitados de lo mas humano que existe, que es la aceptación de nuestra propia persona por otro iguales. En ese momento tomo conciencia de la importancia y el valor de un abrazo, de un te quiero como eres sin cambiar ni ápice de tu persona, las sonrisas lejos de ser fingidas y forzadas para agradar a cuantos nos rodean se vuelven sinceras, llenas de ternura, sin tensión y el alma se ensacha en cada inspiración del cuerpo como si quiera salirse de nuestro torso y gritar de felicidad. En ese momento otras manos son tus manos, otra piel la sientes tuya y cada mirada, cada golpe de voz, dice todo lo que tiene que decir sin mentiras ni escondites.

Me siguen enamorando unos ojos llenos de quietud frente a los mios que dan las gracias en silencio, una boca que besa con alegría de vivir cada segundo en compañía o simplemente una mano que acaricia una mejilla y capaz de parar el giro de la tierra y tomar conciencia de lo que se está viviendo.

Es cierto, no necesito nada más para reconocerme feliz, tan sólo quitarme los disfraces del diario, callar el ruido mundano que nos rodea y ensordece y encontrarme contigo que amas y me amas, que aceptas y me aceptas, que ves mis imperfecciones y me sigues considerando perfecta, que admites mis errores y sigues considerando acertado seguir a lado.

¿Que necesitas tú para reconocerte feliz?

miércoles, 22 de junio de 2011

El instante del ahora

Ahora, sencillamente ahora, dentro de un hoy difuso y casi siempre efímero. Ahora es mi todo que dura un segundo, un instante y que todo lo invade. No necesito nada más para sentir que vivo, tan sólo el ahora de mi corazon latiendo y el extenso vacio para colocar a mi antojo cuanto me plazca.
Pero todo es pasajero, porque mi ahora permanece lo que perdura un beso, lo que tarda en transcurrir un parpadeo, el tiempo que el sonido es capaz de atrapar un te quiero o lo que dura el roce de tu piel contra la mía.

Y si me preguntas ..."¿Y nada más?" no lo hagas con tristezas, hazlo con alivio. Yo tan sólo podre sonreirte y decirte que nada más, que no existe nada más, que no hay nada eterno que no sea inmutable y que no dejaré herencias sembradas en el mañana para tu gozo y mi sosiego. Porque mi ahora es egoistamente mio y quizás te lo regale lleno de risas y felicidad envuelto en un halo de perfección o de maravillosas tempestades, pero mi ayer es simplemente un espejismo de lo vivido que ya no existe más allá de las cicatrices y mi mañana ni siquiera es mio. Deja que el mañana se convierta en el ahora para volver a llenar el vacío que le pertenece.

Lléname un cajón de cuanto plazcas, de tus risas y mis llantos, de tus ideas y mis proyectos, de tus manos y mis caricias, de cuerpo y de mis senos, de tus errores y mis desventuras. Llénalo de colores y de blancos y negros, de aromas, fragancias, fantasía y realidades, de tropiezos, de huidas, de soledades en compañían o de viajes en soledad. Llena el cajón para deleitarnos del ahora y sentir que ese momento lo llena todo. Pero cuando ese instante se vuelva ayer, sella ese cajón y no lo guardes, ni te aferres, ni sientas la pérdida como algo robado. Tíralo al mar por si alguien lo encuentra, deja que siga su propio camino y juega conmigo a llenar cada día cajones vacios donde todo nos cabe. No tengo mas regalo que mi ahora, mi eterno y perdudable ahora.

domingo, 12 de junio de 2011

Tropiezos y soledades

Hacia mucho que mi alma no sentía un dolor tan fino y tan constante como el que ahora siento, un pequeño dolor que no enturbia mi sonrisa ni mi firmeza diaria ante el mundo, pero que me hace difícil el respirar y tener la vista alzada durante mas de unos minutos, que me agita por dentro y tira desde las entrañas hacia mi interior haciéndome recordar lo peor de mi persona.

No soporto esa fracción de mi, de ser juez y parte en vidas ajenas, por muy mías que las sientas y por más que la regalen en bandejas de oro. Me miro en el espejo una vez más y observo pinceladas que no me hacen sentirme orgullosa de mi propia imagen...probablemente en estos momentos ni yo misma elija seguir a mi lado y prefiera olvidar momentanemente mi camino que lejos de ser un remanso de tranquilidad se ha vuelto escarpado y solitario.

No me gusta rozar tu alma y abrir heridas que me duelen tanto como a ti, provocar daños y tristezas que soy capaz de evocar y no tengo la facultad de paliar. ¡Qué fácil se me hace hacerte diana de mis disparos y cuanto me cuesta proteger tu mundo de disparos ajenos! Y nuevamente siento rabia e impotencia de tener dos manos que no sirven para nada, que no calman ni sanan, de tener una fortaleza que no solo hunde o nos hundes, sino que además es un muro para donde chocarnos libre.

¿Esto es lo que puedo ofrecerte, lo que puedo regalarme?. ¿Es a esto lo que ha llegado mi propio modelaje?. Si me inventaste y me pensaste antes de que existiera, dejaste parcelas demasiado abiertas a la invención, dejaste formas sin definir que hoy se me vuelven dañinas. Tan perfecto en su todo y tan frágil en su nada.

Hoy si correría a buscar un puerto de tranquilidad, hoy sí descolgaría un teléfono en un intento de tu búsqueda, de un encuentro con dos miradas cristalinas con extrañas sensaciones, no puedo quedar sentada observado este goteo. Hoy más que nunca necesito tocarte y sentirme, rozarte y encontrarme, dibujar tu piel para delinear mi silueta, tenerte frente a mi para saber si existes y yo no me perdí, tomar tu mano y apretarla con fuerzas como si mañana no existiera, como si el fin se adelantara y no quedaran minutos para acompañarnos en el viaje. Hoy quisiera saltarme las reglas de los perdones y los sientos y reconocer a cada golpe mi ineptitud, mi dejadez, mi falta de corazón tan tuyo. Hoy quisiera acallar este revuelo,silenciar mi voz y borrar mi pensamiento.

Hoy me miro al espejo y no encuentro un motivo para presentarme al mundo sin sentir vergüenza de mis propias manchas y errores, no tengo una carta de presentación que te haga feliz como a diario, ni a mi luchar por tu sonrisa... y quizás, tan sólo quizás, hoy me mires y no me elijas y adviertas que la fragilidad pudo a la perfección.
 

viernes, 10 de junio de 2011

Ciclos

Se avecina la noche, cada vez más tardía, cada ves con más protocolo y  desazón. Salgo a pasear por calles estrechas, apenas iluminadas en las horas donde ni las farolas saben si salir de sus guaridas o quedarse rezagadas. Y hoy no me apetece sonreír, ni escuchar mi risa anclada en mis sienes, prefiero el latir de mi corazón, mi pausada respiración, el espejo mismo de mi yo cuando decido abrir mis oídos y escucharme.

Por más que pudiera parecer, adoro esta mirada hacia mi interior, este viaje que me obliga a abrir heridas, a recordar lo sencillo que puede ser encontrar trozos de felicidad. Y es cierto que hecho de menos manos que ayude, y acaricien mis sueños, es cierto que nada consuela los momentos de inquietud...pero forman parte del ciclo.

Ciclos que se cierran y dejan huellas profunda, dejan lecciones en el cajón para futuras tormentas, pesadas piedras que habrá que cargar por el camino pero que conformarán una parte más de mi ser. Hoy mira adelante con los ojos cristalinos de emociones, con las manos mas cansadas de luchar y las piernas más fuerte para hacer el camino.

Hoy es un día hermoso, lleno de todo y de todos.

"Os voy a dejar una canción que me encanta...intentad cerrar los ojos, y sacar la mejor parte de la musica y la letras"

sábado, 21 de mayo de 2011

Democracia

Mañana es día importante para mi, como persona, como mujer, como socialista. Me apasiona poder participar de este ejercicio de la democracia, admirar el regalo que mis padres mi dieron al nacer junto con mi propia vida, saber que pudieron crear sólo para mi un estado de bienestar y calidad de vida que tanto les costó conseguir. Y sé que no son momentos fáciles para muchos, que vivimos en una revuelta continua y que al echar la vista atrás nos parece que los años pasado fueron mejores. ¿Por que no vemos los logros conseguidos? ¿Por qué creemos que todo está ya ganado o perdido?

En días como hoy pienso en su lucha, en sus esfuerzo por crear un mundo un poco más justo, aunque se dejaran en el camino su piel para poder hoy proteger la mía y mi única correspondencia es seguir luchando por esos derechos, por esos logros conseguido por ellos. Una vez alcanzada la meta, no vale de nada pararse, hay que conservar lo conseguido y seguir andando en el camino. No me quitarán las ganas de seguir adelante por más piel que me arranquen, por mas juicios a los que me sometan y por más piedras que tiren contra mi propio cuerpo. No dejaré que nada ni nadie empañe mi cansacio al final de un dia, mi alegria, mi satisfacción y mis ganas.

Me siento orgullosa del seno en el que me criaron, de las convicciones que han sabido transmitirme, del la libertad que me inculcaron para poder elegir mi bando de lucha y seguir respetando sin constricciones ni reproches. Me siento un poco mas parte de este mundo (que a veces ni me agrada) cuando tengo la posibilidad de salir a la calle libremente, expresar mi opinión y posición, de ejercer mis derechos y obligaciones y ser tan igual como otro cualquier.

Hoy es un día importante para mi porque me enfrento con serenidad y valentía a una urna, porque soy participe de un proyecto y de un viaje precioso rodeada de personas aún más maravillosas,porque aún sin pensarlo yo también he perdido cosas en mi corto camino por elegir esta posición, porque tengo memoria, porque me duele como mio lo que ni me toca, porque muchos de los mios se han quedado en el camino para que una mujer como yo pueda salir mañana a la calle, levantar bien alto la cabeza y pisar con fuerzas el asfalto.

Gracias a los que acompañan en la ruta, a los que tiran de la cuerda para que pueda seguir sin perderme, a los que como a mi, el día de mañana les es importante

sábado, 14 de mayo de 2011

Disquisiciones

Siento una extraña sensación metida en el diafragma, a la altura de donde alguna vez he sentido que reside mi alma. Hoy creo que el cansancio me pudo y a la vez creo que mi alma me dejó momentaneamente para acariciar otro alma.
Lo sé, hay cosas que no podría explicar, por más palabras que uniera y diera forma, por más ratos de charlas y tardes de café que pudiera compartir. Hoy es un día en lo que se echan demasiadas cosas de menos, en el que sobran otras tantas y en que las vueltas en la cama se multiplican.
Tengo la sensación de que las emociones me abandonan y no siento tristeza, ni rabia, ni dolor, tampoco siento mi propia sonrisa que más que invadiros me invade. Cierro los ojos y me dejo llevar a ninguna parte, a un mundo de burbujas que cree a mi forma y hoy no quiero compañías, me quiero a mi misma sentada frente a mi. Me gusta reconocerme entre tantas tempestades y ver que después de todo, nada cambia y que el máximo movimiento es mi propia evolución, los pequeños pasos que voy dando y de los que soy testigo.
Creo que es un suerte ser un testigo de mi propia vida, tener la conciencia de que mis días van pasando. ¿Cúantos más testigos darán cuenta de mi vida?¿Cúantos acompañarán el camino? ¿Cúantos se cansarán y cuantos aparecerán en el sendero?

Simplemente es un día agotador y cansado, digno de un sofa, un cafe y una buena charla. Como siempre ando por aqui.

martes, 10 de mayo de 2011

"Embrujao por tu querer"

Quiero compartir con vosotros esta canción, llevo escuchandolo desde ayer. Supongo que es mi pequeña Pre-Feria particular o el calocirto que acelara un poco el cuerpo o simplemente la letra que me toca las fibras del alma.Estan siendo días duros así que tenedme paciencia, aunque sea pediros mucho.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Personitas

Salgo a la calle y sonrío, no es un leve sonrisa, sonrío con fuerzas, llenándome del día. El viento roza mi piel y lo alborota, me cosquiella la cara al contacto con mi cabello y vuelvo a sonreír con mas fuerzas. El sol me acaricia y saca a relucir las huellas de tu piel.

Me agrada viajar de vuelta llevando en mi mente una madeja de olas, saltando de un pensamiento a otro sin forma definida, se vuelve a enredar esta maravillosa madeja en miles de vaivenes y río a carcajadas en mi propia soledad.

Por un momento necesito dar las gracias, simplemente por abrir los ojos y coger cada día con más fuerzas, por sentir que realizo el ejercicio de vivir en compañía. Sé que pasarán mas horas, más días, más años....pero algo quedara  en cada rincón, algo que nunca podré explicar, pero que tal vez se herede a generaciones venideras. En algún sitio quedarán mis sonrisas, mis apretones de cuerpo contra cuerpo, mis arrebatos de locura, mi pequeña lucha que a veces contagio y a veces me es contagiada, mis frases personalizadas que os regalo. En algún lugar alguien guardara un leve roce de mano deseando detener un instante, un ínfimo guiño en mitad de un tormenta, mis voces incontroladas cuando soy feliz o mis susurros a escasos centímetros de otra piel tan mía.

Algún día os llevaré conmigo y nadie podrá regresar de ese viaje,  porque todo lo que me rodea, incluido cada uno de vosotros sois tan mios como mi propio respirar y cuando todo termine, os faltara un parte que os habré robado, os quedareis con algo mio que seguirá perviviendo.

Me enseñáis a respirar, a caminar, a luchar, me acompañaís y me dejáis sola en el camino para recordarme que nada es fácil. Me dais alas y me echáis a volar, me atáis a cada uno de vosotros, me encarceláis, me oprimís, me provocais risas y llanto, sufro con vosotros y me alegran vuestras dichas, me agotais y me dais vida, me reflejo en vosotros y rechazo partes de vuestro ser, os amo y os odio a partes indistintas, os siento cerca y os necesito lejos, estais lejos y vivís conmigo.

Algún días cuando os lleve conmigo y no podais regresar, os dareís cuenta de como ha sido mi caminar.

"A todas aquellas cosas y personitas que pasan por mi vida aunque sea de puntillas, hay veces que un minímo gesto transforma mi mundo"

miércoles, 27 de abril de 2011

Resurrección

En el silencio de la nada, la muerte se convierte en vida, el deseo en juego limítrofe, la fantasía en realidad y tú dejas de existir para ser yo.

La miro y es lo más parecido a mi que he conocido nunca, un espejo hecho cuerpo que abrazo, rozo y devoro como una bestia, una misma parte de mi que siento mía en la distancia, por la que vivo sin estar en mi, con la que se avivan mis emociones dormidas, pero mías al fin y al cabo.

Le he quitado el alma con un beso, la he subyugado sin compasión a mis deseos ocultos, le he robado su vida con mis manos. La quiero y sin embargo podría matarla para que disfrutara, para sentir el placer de haberla vencido, la supremacía de mi vida ante mi misma piel.

Envolvía su cuerpo con el mio, su espalda contra mi abdomen y mis ojos postrados en su sexo y su mano. Ella se movía sin ritmo ni tiempo en el pequeño espacio que le daba mi ser. No me excitaba verla alejarse a su mundo de placer, tan sólo contemplaba aquella obra entre mis manos como un simple expectador,como cualquier artista contemplaría su mayor obra y me deleitaba con mi propio ego,

Rocé su cuello con la suavidad del algodón, lo bese y lamía para antedecer mi apetito, recordé mis manos en su boca quitándole el poco espacio de aire que lograba respirar, recordé mis dientes en sus labios en un ejercicio de contención, en un momento de locura sublime, mientras suplicaba una tregua a nuestras bocas  para ver las huellas de mi crimen. Y me vi inmerso en el deseo de darla por vencida, de ser el ganador de una tortuosa partida de apetencias y pasiones jamás descritas... quería quitar con mi mano su ultimo aliento que era mio.

Empecé a apretarle suavemente su cuello, casi con dulzura, como si mi mano fuera dirigida por una maquina que cada vez llegaba a más, siempre con el mismo ritmo, con la misma presión - la quiero, la quiero, y sin embargo sería capaz de matarla para que disfrutara -. Me miró lasciva y amenazante, sin pudor, sin miedo, retando mi fuerza con sus ojos lleno de sorpresa. - Adelante, aprieta. No soy más que tu propia voluntad -
Yo me reduje a mi mano, todos mis sentidos se agolpaban como agua aprisionada en mis cincos dedos. Unos dedos que envolvían un cuello a punto de expirar, del que era dueño, un cuello que había dominado a mi placer en los escasos centímetros de mi palma, sin más instrumentos que un lento movimiento de muñeca. Sentía el poder de la supremacía animal ente su lenta respiración. No era una lucha, no hubo tensión ni forcejos que me impidieran hacerla mía y tornarla mi juguete, no hubo cuerpo que impidieran su deseo ni barreras que no saltara mi ser, sólo mi merced envolvía aquella habitación, sólo mi yo controlaba cada segundo del reloj, sólo mía era su piel que palidecía a mi antojo y bajo mi juicio

La veía desvanecerse entre mis brazos y no era capaz de poner fin a aquel placer infinito, notaba su goce y quería detener aquel momento, clavar en mi mente la sensación de arrebatarle su bien más preciado, de contemplar la muerte entre mis brazos y por mis manos, sentí el dulce miedo de rozar lo prohibido. Cayeron su párpados, cayó su cuerpo rendido a mi presión, dejó a un lado todo lo mundano, dejó de ser cuerpo para ser alma, parte de mi alma, se deshizo de sí misma para yo inventarla y hacerla aún más mía.

Y de repente, como si despertara del un dulce letargo, de un sueño infinito que yo le regalé, vi a un mujer nacer entre mis brazos.

"A los que crean e inventan y miran el mundo de una manera distinta, a los que una barrera no es más que un motivo para seguir inventando, a los que de cada invento hacen un razón mas para ser feliz"

martes, 19 de abril de 2011

Mirando al Cielo

Te hiciste esperar, en una dulce angustia que tornaba interminable, te hiciste verdad en mis adentros, en mis noches pensadas, en mis silencios de reflexión y en mis lágrimas de desesperación.
Nadie sabe cuanto significan estas horas, que punto de inflexión he colocado en estos días, eso queda para mi en un nuevo ejercicio de egoísmo
Y miro al cielo, entre suplicas y gracias, me traigo recuerdos que me acarician el alma y me doy cuenta que vivo bañada por mis propias lágrimas, cada día mas dulces, cada día con menos amargor de lo vivido.

Entre el bullicio te veo y a golpe de cornetas, como si callera en mi propio costal se me avivan los sentimientos. Sentimientos que callo y que más se engrandecen en mi interior. Roza mi mano otro mano, casi extraña e invisible, pero tan mía. Y otros labios secan mis lágrimas, lágrimas de tu pasión, pasión de mi propio vivir.

Semana que se vive diferente a cuantas existan en el año, que a veces comparto, que a veces no puedo compartir y aveces decido vivir incluso sin mi.

"VIVIENDO EL MARTES SANTO PENDIENTE DEL CIELO"
Gracias a Fran Silva por esta foto y por rozar tantas veces mi alma con su particular forma de ver el mundo mediante un objetivo

viernes, 8 de abril de 2011

Inmenso Reino

He creado algo perfecto sin condiciones, en un mundo lleno de imperfecciones del que no me siento partícipe, en el que no quiero bailar al son de otros y del que cada día me alejo más.
Por eso he creado un inmenso Reino en el que sólo habito yo, aunque lo regale, aunque lo comparta, aunque te lo entregue y no lo veas.

Me paro a contemplarlo y se me llena el alma de vida, de una luz profunda que no ciega, sino que despierta. Me siento ínfima de ver tanta grandeza, me siento afortunada de poder compartirlo y arrancar sonrisas, me siento yo cuando creí haberme perdido.

Regalo trozos de este paraíso anhelado y buscado y observo como crece por instante, sin medidas, sin ritmo, sin reglas fijas y todo me sorprende como a un niño. Recorto grandes extensiones de este Reino tan mio, las envuelvo en ilusión y deseo y veo que nada tiene fin, que mis ojos no alcanzan a divisar el límite de estas tierras y resulta apasionante este universo.

He sembrado flores de silencio por si necesito encontrar una mirada y deshacerme de la palabra, flores de pasión que saben dulce, flores de deseo que huelen a canela, flores de ilusión que se asoman a mis colinas y guardan mi Reino desde lo más alto.
Tengo valles enteros de arbustos de risas y cada vez que recojo alguno descubro que naciero 4 más sin avisar. Existen bosques gigantestos de árboles de vida, de un verde intenso y brillante que al caer la noche mueven al unísos sus ramas dejando caer su esencia en todo el Reino.
Los senderos cambian a diario a su antojo y nunca hago dos veces el mismo recorrido, aunque siempre me conducen a mi pequeño palacio cuando cae la tarde.En los márgenes hay unos pequeños árboles de los sentidos con frutos exquisitos que al comerlos me hacen aflorar mil sensaciones diferentes; a veces es llanto lo que asoma a mi ojos, otras es una felicidad extrema sin fundamento o una amargura que me sube a la garganta sin previo aviso o una sonrisa que se antoja compartir o leve un dolor que prefiero  disfrutar en soledad.Resulta maravilloso recorrer rutas impensadas tomando una mano amiga y casi mía, sintiendo su tacto y su calor y aunque exista el tiempo, cobra otra medida

Cada noche, me gusta invitar al palacio a mi otro yo perdido y alejado, un yo escondido y encontrado, salir a la balconada y admirarnos de tanta creación, de tanta perfección y de tanta sencillez. Divagar sobre el horizonte y llenarlo cada noche con algo nuevo y cada día mas hermoso, mirarnos y simplemente sonreir, encontrarnos y sencillamente vivir, tomar un baño en el río que inunda todo mi Reino y observar como la corriente aleja todo lo preconcebido, como nos desnuda y deja nuestras pieles al descubierto.

Y este es mi inmenso tesoro, mi creación perfecta y compartida, oculta y descubierta, vacía y tan llena de todo, tan llena de ti, tan llena de mi, creada por mi pero con tus manos. Mi Reino inalcanzable para todos y tan accesible para quien sin llaves, decidió entrar

viernes, 1 de abril de 2011

Vida

Vacía de todo lo humano que puede haber en mí, de cuanto social y aprendido me pudiera guarecer en noches compartidas e inventadas, así me anulas, dejando desnuda la piel que se torna cálida y dejando al descubierto mi sentir, mi deseo, mi placer más escondido. Me anulas para abrir la puerta al mundo y despertar y descubrir y practicar el ejercicio más difícil de todos...vivir.

Puede que vaya y regrese a ninguna parte en la misma fracción de segundo, que no este contigo aún sintiéndote en mi, puede que la elocuencia asome a mi locura y encadene palabras con sentido gramatical, puede que me mire en ti y me encuentre o que no estés tú más allá de mis párpados, pero sólo es vacío.
Un vacío deseado y esperado que rompe  los límites de esas cuatro paredes y siento que vivo, que soy algo más que un diario y un corazón que late, más que una rutina perfecta, siento la vida en la prolongación de un beso, de una humedad compartida.
Y aun faltando el aire, el respirar esencial para mi motor....todo se reduce a vida,a la simpleza de vivir en el instante y llenarme sólo de mi, a veces ni siquiera de ti.

Déjame una vez más cerrar los ojos y encontrar una parte nueva de mi ser aun sin explorar, dejáme abrirlos y encontrarte disfrutando del espectáculo que creas, preguntándote si es posible, si todo es cierto.Déjame respirar un condesado aire viciado de dos cuerpos, rozar con un dedo kilómetros de piel desconocida. Deja que vivamos unas horas sin nada ya que nada nos sirve, pues tan sólo en el vacío seremos capaces de vivir.

sábado, 26 de marzo de 2011

Héroe

Héroe no es aquel que sale victorioso de cada guerra, es aquel que se enfrenta a las tormentas por principios, por convicción, por lealtad a un pensamiento y por amor a la verdad.

Héroe no es aquel que recoge el premio de la batalla ganada, sino el que batallea aun teniendo mucho que perder en las batallas que otros dieron por perdidas.

Héroe no es quien se presta a manos en la espalda, sino quien presta  las suyas para aliviar de carga otras espaldas

Héroe es aquel que mira de frente el dolor a diario, el que utiliza la templanza en tiempo revuelto, el que pone una sonrisa cuando quizás todos lloren, el que duerme con la lucha y vive en la batalla constante. Héroe es quien toma la balanza de los otros por encima de la suya, el que da más de lo ganado y esperado y aun así no se siente héroe.

Héroe somos todos a diarios cuando tenemos la suerte de acompañar en un duro viaje a un líder, que a golpes de humildad y honestidad, de ponerse un paso atrás en la recogida de cosechas, nos enseña otra manera de pensar y mirar el mundo, nos enseña que el trabajo es la mejor recompensa, el esfuerzo la mejor medalla y la humildad la mejor virtud.

¿No es acaso un héroe quien nada pide, quien nada tiene o quien todo regala? ¿Quien acompaña caminos y vive el suyo en soledad?

"Hoy me siento tremendamente orgullosa, pequeñita de ver tanta grandeza a mi alrededor"

miércoles, 23 de marzo de 2011

Sumando Años!

Van pesando los años, va pesando nuestra crianza que a pesar de la adultez que ya contamos sigues llevando por bandera, va pesando y llenando la mochila de la vida con miles de recuerdos, algunos que quisieras olvidar, otros que quisieras revivir pero que ya quedaron en el fondo del olvido ajeno, va pesando todo lo vivido, pero estás tan lleno de todo que pasaría días escuchándote. Miles de momento que pudiéramos contar, miles de momento que dejaremos guardados en el silencio y que serán sólo nuestro. Tardes de Ferias en el Aguero, noches de romerías y sevillanas rotas, madrugadas perdidas en el campo con una cazuela como zambomba, siestas en el "platanito", sueños de verano en una hamaca con el peque en la barriga, paseitos antes de meternos en el "hornos microondas mulinex", litros de leches en bolsa cuando decidías que no era un buen día para ir al cole, paseos por la Matallana para coger las cuestecillas y dejar el estómago en el camino....son tantos momentos que suman!!!
Un año más, papá. FELICIDADES!

A pesar de mis años siempre seré Pichurrina!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Hermano

Aun recuerdo el aroma de cuando viniste al mundo, el olor más maravilloso que tengo en mi cabeza. Un olor a vida, a ternura, a savia que despertaba entre mis brazos.
Recuerdo cada centímetro de tu final piel sonrosada, temiendo romperla y deseando besarla. Tu suavidad y tus pequeñas articulaciones como granitos de arena que saltaban en mis dedos. Tu pelo sin volumen como dibujado por Dios, tus pequeños ojos y tu boca perfilada por una mano divina.
Recuerdo tu tamaño, tu tacto, tu corazón que latía diferente a cuanto había escuchado, tu llanto que no inquietaba sino que daba paz.
Recuerdo que empece a vivir por cada paso que empezabas a dar, que veía el mundo mediante tus ojos perfectos, caminaba trás de tí tus torpes pasos, sentia tus heridas más que las mias. Mis cuentos no iban más allá de aquellos que te contaba, que inventaba para ti. Mis canciones eran tuyas y mi voz no era mia si tú no la escuchabas.
Recuerdo que la vida comenzo para mi a principios de un otoño y mientras los árboles dejaban caer sus hojas en el asfalto yo miraba una vida que crecia entre mis brazos.
No es querer a un ser, no es amar la palabra, es sentir y admirar por una piel que no es la tuya y saber que no hay nada más allá.

TE QUIERO!

lunes, 14 de marzo de 2011

Abre los ojos

Abro los ojos y te encuentro, sumido en un viaje en el que ni siquiera yo soy capaz de acompañarte y prestarte mi mano, un viaje infinito que dura un instante, un viaje del que partes y a veces no regresas. Miro tu piel erizada por el sueño eterno en el crees mecerte y me siento afortunada de rozar tu piel tan mía, de sentir tu latir como si fuera el propio. Rozo tus labios y pareces que duermes y me embriaga la emoción de compartir el segundo.

Abro mis ojos y no hay nada, ni un pensamiento, ni un concepto que te haga perder el rumbo y a mi errar en el camino, no hay desidias ni torpezas, ni diarios ni esperas desesperadas. Abro mis ojos y me descubro en ti reflejada, anclada en una parte de tu ser, perdida en el vaivén de mis entrañas y me noto cada parte de mi cuerpo como si dejara de estar muerta. Siento la vida en su estado más puro, una vida que regalas sin medidas y envuelta en ilusión. Nunca el vacio pudo estar más colmado de ti, de tu aroma, de tu nada tan llena de todo.

Abres los ojos y no mes ves, sólo me sientes, intuyes mi perfil y mi contorno de una forma desenfocada ante la mirada de Dios, nítida y claro bajo tu perfecto prisma de niño sorprendido. Y se te llena el alma de flores, de hierba de primavera, de hojas de laurel y de tomillo… ahora también mi piel es tuya o quizás no haya pieles ni metacrilatos.

Abres tus ojos y estás tú mismo frente a ti, tocándote al tocarme, rozándote al rozarte, sintiéndote al sentirme, queriéndote al quererme…viviéndote al vivirme.

Cierro mis ojos, cierras tu ojos … y todo roza lo divino.

domingo, 13 de marzo de 2011

Estrella (III Parte)


(Continuación) 
La tomó a horcadas sobre si y la condujo a la cama. Los besos eran lentos, largos, profundos. Bajó una mano por su vientre buscando su clítoris, que encontró húmedo, resbaladizo e hinchado. Pasó sus dedos lentamente, buscando el resorte de la pasión, encontrando un hueco que lo hizo enloquer. Estrello gimió con más dureza aun, se incorporó y busco el pene de su amante, oprimido bajo el pantalón. Empezó a lamerlo lento, sentada en la cama, mirando desde abajo la cara de su amante, pasando su lengua lentamente por su miembros varias. Después la introdujo en su boca, dentro y fuera sin llegar al final, jugando en su interior con la lengua, ahora hasta el final, hasta la base, sintiéndolo dentro de sí, presionado con su boca el pene. Se ayudo de una mano, arriba, bajo, lamió sus huevos, se los introdujo en la boca sin dejar de masturbarlo, pasando lentamente el pulgar por el capullo. El quiso detener el instante, pero ya carecía de voluntad propia para tomar cualquier tipo de decisión. Estaba allí, pero volaba lejos.

En un momento de consciencia, acertó a colocar a su amante sobre la cama, pasando su mano desde su pecho a su sexo. Besos sus piernas buscando el hueco perfecto que encontró excitado, húmedo, abierto a su mundo y a su ser. Lo lamió con delicadeza, deleitándose en su propio placer y en la ritmicidad del cuerpo de Estrella.

Deseos guardados que buscan encuentros, que hayaban respuestas.

Estrella creía enloquecer, cuando se percató de que su amante estaba sobre ella, mirando con lujuria sus hermosos ojos, penetrando lentamente su cuerpo y haciéndola estallar en mil emociones. No supo cómo llegó el orgasmo, ni siquiera si vinieron más de uno. No supo si su amante culminó el deseo, no hubo palabras, no hubo pie a movimientos que dejaran escaparse el uno del otro, a que salieran de esa espiral que formaban sus cuerpos dos perfectos, aun con un halo a sexo que embriaga de aroma aquella habitación.

No había más que aquello, pero era suficiente, un estado puro de pasión. Ambos abrieron sus ojos y se encontraron.

(FIN)